MENÚ

EL GOBIERNO DE LA DEMOCRACIA PARTICIPATIVA

Publicado el 2018-04-11 00:00:00 | Por Andrés Navarro García

EL GOBIERNO DE LA DEMOCRACIA PARTICIPATIVA

 

Por Andrés Navarro.

Crisis de confianza.

 

Ya la Democracia Representativa no es suficiente para la sociedad dominicana. La ciudadanía se torna cada vez más exigente frente al desenvolvimiento de los poderes del Estado, gracias al crecimiento de una clase media dinámica, a la insatisfacción de las expectativas generadas en torno a la solución de problemas en vista del crecimiento económico experimentado en los últimos años, al predominio de las tecnologías de la información y la comunicación como canal de socialización de causas sociales, entre otros factores.

 

Ese carácter contestatario de la sociedad, cada vez más evidente en los medios de comunicación, en las redes sociales virtuales y en las movilizaciones populares, es expresión de una aguda crisis de confianza de la ciudadanía hacia las instituciones públicas, hacia el sistema de partidos políticos y, peor aún, hacia la misma Democracia Representativa dominicana. En efecto, en los estudios de opinión realizados en República Dominicana sobre el nivel de confianza de los ciudadanos en las instituciones se confirma la tendencia de desconfianza de los últimos años. Tal es el caso de los resultados de la encuesta de Barómetro de las Américas que registra la confianza en los partidos políticos en apenas un 20.4%. Un resultado similar arroja la encuesta Gallup publicada en octubre de 2018 al establecer el nivel de confianza en sólo un 23.4%.

 

La Democracia Representativa que nos hemos dado privilegia sólo un mecanismo de participación de la población: las votaciones para la elección de candidatos cada cuatro años. Sin embargo, dicho mecanismo ha sufrido importantes niveles de distorsión al ser presa de la cultura del clientelismo político. Así las cosas, es evidente que la sociedad requiere de mayor capacidad de incidencia en la aplicación de las políticas públicas, pues ya le es insuficiente la institucionalidad democrática con que contamos. Para recuperar la confianza de la ciudadanía se requiere replantear su relación con el Estado.

 

Democracia Participativa.

 

Es urgente agregar valor a la Democracia Representativa si deseamos fortalecer el Estado Social y Democrático de Derecho de nuestro país, convirtiéndola paulatinamente en Democracia Participativa. Esta necesidad quedó plasmada en la Estrategia Nacional de Desarrollo (Ley 1-12) al referirse en el Art. 7 al eje estratégico que procura un Estado Social Democrático de Derecho, estableciendo como uno de sus objetivos generales la Democracia Participativa. Para lograr esto se hace necesaria la incorporación de un sistema de mecanismos de participación efectiva de la sociedad en la actuación del Estado. De esa forma se podrá garantizar paulatinamente la mitigación de la crisis de confianza.

 

Aún estamos a tiempo, pues al conversar con cientos de dirigentes religiosos, empresariales, académicos y sociales en mis recorridos por las diferentes provincias del país, he podido comprobar que, a pesar de su desconfianza hacia la política, los políticos y los partidos políticos, están dispuestos a participar en los asuntos nacionales y locales si se establecen mecanismos transparentes de concertación social. La gente aún alberga la esperanza de que se instaure un régimen participativo para la gestión de las políticas públicas.

 

En ese sentido, representa una gran oportunidad el dimensionar el rol y la efectividad de algunos mecanismos de concertación y consulta social, de escala nacional y local, que instituyen tanto la Constitución de la República como diversas leyes. En efecto, entre los mecanismos facilitadores de una democracia participativa pueden ser citados los siguientes:

 

  • Consejo Económico y Social (Art. 251, Constitución de la República, Ley 142-15).
  • Iniciativa Legislativa Popular (Art. 97, Constitución de la República).
  • Referendo Aprobatorio (Art. 272, Constitución de la República).
  • Referendo, plebiscitos e iniciativa normativa municipal (Art. 203, Constitución de la República).
  • Presupuestos Participativos Municipales (Art. 206, Constitución de la República, Ley 170-07).
  • Consejos de Desarrollo Regional, Provincial y Municipal (Art. 14, Ley 498-06 de Planificación e Inversión Pública).
  • Diversos mecanismos previstos en la Ley 1-12 de la Estrategia Nacional de Desarrollo.

 

Algunos de estos mecanismos permanecen con un perfil limitado en incidencia y cobertura; otros aún no se han hecho efectivos. Lo más preocupante es que en la misma Estrategia Nacional de Desarrollo se prevé la aprobación de una ley de participación social, cuyo proyecto sigue reposando sin aprobación en el Congreso de la República, bajo el expediente No. 00863. Esta dilación en el establecimiento de un marco legal en materia de participación social en la gestión pública es una evidencia no sólo de la falta de voluntad política sino también de la subestimación del riesgo que representa la desconfianza ciudadana para la estabilidad del sistema democrático vigente.

 

El Gobierno del Contrato Social.

 

Es preciso entender que compartir el ejercicio del poder con la Sociedad Civil no representa un debilitamiento ni del Estado ni de la Democracia Representativa. Un Estado fuerte no es aquel que se impone, más bien es aquel que goza de la confianza de los ciudadanos por el grado de legitimidad que tienen sus acciones. La Democracia Participativa no es la negación de la Democracia Representativa, más bien es su superación, ya que la actuación del Estado no se limita a la legalidad, sino que también procura la legitimidad. En la medida en que la ciudadanía, a través de sus múltiples organizaciones, se sienta implicada en el desarrollo de las políticas públicas, en esa medida se contará con una base social que conferirá sostenibilidad a los procesos de desarrollo de República Dominicana.

 

Por esa razón estoy comprometido con el establecimiento de un gobierno que auspicie el Contrato Social, es decir, que fomente los Pactos Nacionales como base de legitimidad de las políticas públicas estratégicas para el desarrollo de nuestro país. Dicho desarrollo no puede ser sólo una responsabilidad del Estado, debe implicarse el conjunto de la Nación en un espíritu de corresponsabilidad que nos envuelva a todos los dominicanos y dominicanas. La gente debe ser sujeto de la democracia y no un simple objeto. Es preciso contar con un Estado que convoque a la gente para gobernar y no solamente para votar. De esa forma podremos revertir la tendencia de una desconfianza ciudadana cada vez más aguda, fortaleciendo sostenidamente el Estado Social y Democrático de Derecho.

 

Santo Domingo, D.N.

Marzo 2019.

Últimos Artículos

EL GOBIERNO DE LA DEMOCRACIA PARTICIPATIVA

12 DE AGOSTO, 2016
<p style="line-height: 1.2; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt; text-align: justify;"><strong><span style="font-size: 12pt; font-family: Calibri,sans-serif; color: #000000; background-color: transparent; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;">EL GOBIERNO DE LA DEMOCRACIA PARTICIPATIVA</span></strong></p> <p style="line-height: 1.2; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt; text-align: justify;"> </p> <p style="line-height: 1.2; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt; text-align: justify;"><strong><span style="font-size: 12pt; font-family: Calibri,sans-serif; color: #000000; background-color: transparent; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;">Por Andrés Navarro.</span></strong></p> <p style="line-height: 1.2; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt; text-align: justify;"><strong><span style="font-size: 12pt; font-family: Calibri,sans-serif; color: #000000; background-color: transparent; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;">Crisis de confianza.</span></strong></p> <p style="line-height: 1.2; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt; text-align: justify;"> </p> <p style="line-height: 1.2; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt; text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Calibri,sans-serif; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: 400; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;">Ya la Democracia Representativa no es suficiente para la sociedad dominicana. La ciudadanía se torna cada vez más exigente frente al desenvolvimiento de los poderes del Estado, gracias al crecimiento de una clase media dinámica, a la insatisfacción de las expectativas generadas en torno a la solución de problemas en vista del crecimiento económico experimentado en los últimos años, al predominio de las tecnologías de la información y la comunicación como canal de socialización de causas sociales, entre otros factores.</span></p> <p style="line-height: 1.2; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt; text-align: justify;"> </p> <p style="line-height: 1.2; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt; text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Calibri,sans-serif; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: 400; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;">Ese carácter contestatario de la sociedad, cada vez más evidente en los medios de comunicación, en las redes sociales virtuales y en las movilizaciones populares, es expresión de una aguda crisis de confianza de la ciudadanía hacia las instituciones públicas, hacia el sistema de partidos políticos y, peor aún, hacia la misma Democracia Representativa dominicana. En efecto, en los estudios de opinión realizados en República Dominicana sobre el nivel de confianza de los ciudadanos en las instituciones se confirma la tendencia de desconfianza de los últimos años. Tal es el caso de los resultados de la encuesta de Barómetro de las Américas que registra la confianza en los partidos políticos en apenas un 20.4%. Un resultado similar arroja la encuesta Gallup publicada en octubre de 2018 al establecer el nivel de confianza en sólo un 23.4%. </span></p> <p style="line-height: 1.2; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt; text-align: justify;"> </p> <p style="line-height: 1.2; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt; text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Calibri,sans-serif; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: 400; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;">La Democracia Representativa que nos hemos dado privilegia sólo un mecanismo de participación de la población: las votaciones para la elección de candidatos cada cuatro años. Sin embargo, dicho mecanismo ha sufrido importantes niveles de distorsión al ser presa de la cultura del clientelismo político. Así las cosas, es evidente que la sociedad requiere de mayor capacidad de incidencia en la aplicación de las políticas públicas, pues ya le es insuficiente la institucionalidad democrática con que contamos. Para recuperar la confianza de la ciudadanía se requiere replantear su relación con el Estado.</span></p> <p style="line-height: 1.2; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt; text-align: justify;"> </p> <p style="line-height: 1.2; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt; text-align: justify;"><strong><span style="font-size: 12pt; font-family: Calibri,sans-serif; color: #000000; background-color: transparent; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;">Democracia Participativa.</span></strong></p> <p style="line-height: 1.2; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt; text-align: justify;"> </p> <p style="line-height: 1.2; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt; text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Calibri,sans-serif; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: 400; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;">Es urgente agregar valor a la Democracia Representativa si deseamos fortalecer el Estado Social y Democrático de Derecho de nuestro país, convirtiéndola paulatinamente en Democracia Participativa. Esta necesidad quedó plasmada en la Estrategia Nacional de Desarrollo (Ley 1-12) al referirse en el Art. 7 al eje estratégico que procura un Estado Social Democrático de Derecho, estableciendo como uno de sus objetivos generales la Democracia Participativa. Para lograr esto se hace necesaria la incorporación de un sistema de mecanismos de participación efectiva de la sociedad en la actuación del Estado. De esa forma se podrá garantizar paulatinamente la mitigación de la crisis de confianza. </span></p> <p style="line-height: 1.2; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt; text-align: justify;"> </p> <p style="line-height: 1.2; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt; text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Calibri,sans-serif; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: 400; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;">Aún estamos a tiempo, pues al conversar con cientos de dirigentes religiosos, empresariales, académicos y sociales en mis recorridos por las diferentes provincias del país, he podido comprobar que, a pesar de su desconfianza hacia la política, los políticos y los partidos políticos, están dispuestos a participar en los asuntos nacionales y locales si se establecen mecanismos transparentes de concertación social. La gente aún alberga la esperanza de que se instaure un régimen participativo para la gestión de las políticas públicas. </span></p> <p style="line-height: 1.2; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt; text-align: justify;"> </p> <p style="line-height: 1.2; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt; text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Calibri,sans-serif; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: 400; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;">En ese sentido, representa una gran oportunidad el dimensionar el rol y la efectividad de algunos mecanismos de concertación y consulta social, de escala nacional y local, que instituyen tanto la Constitución de la República como diversas leyes. En efecto, entre los mecanismos facilitadores de una democracia participativa pueden ser citados los siguientes:</span></p> <p style="line-height: 1.2; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt; text-align: justify;"> </p> <ul style="margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt;"> <li style="list-style-type: disc; font-size: 12pt; font-family: Calibri,sans-serif; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: 400; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Calibri,sans-serif; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: 400; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;">Consejo Económico y Social (Art. 251, Constitución de la República, Ley 142-15).</span></li> <li style="list-style-type: disc; font-size: 12pt; font-family: Calibri,sans-serif; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: 400; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Calibri,sans-serif; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: 400; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;">Iniciativa Legislativa Popular (Art. 97, Constitución de la República).</span></li> <li style="list-style-type: disc; font-size: 12pt; font-family: Calibri,sans-serif; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: 400; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Calibri,sans-serif; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: 400; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;">Referendo Aprobatorio (Art. 272, Constitución de la República).</span></li> <li style="list-style-type: disc; font-size: 12pt; font-family: Calibri,sans-serif; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: 400; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Calibri,sans-serif; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: 400; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;">Referendo, plebiscitos e iniciativa normativa municipal (Art. 203, Constitución de la República). </span></li> <li style="list-style-type: disc; font-size: 12pt; font-family: Calibri,sans-serif; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: 400; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Calibri,sans-serif; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: 400; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;">Presupuestos Participativos Municipales (Art. 206, Constitución de la República, Ley 170-07).</span></li> <li style="list-style-type: disc; font-size: 12pt; font-family: Calibri,sans-serif; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: 400; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Calibri,sans-serif; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: 400; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;">Consejos de Desarrollo Regional, Provincial y Municipal (Art. 14, Ley 498-06 de Planificación e Inversión Pública).</span></li> <li style="list-style-type: disc; font-size: 12pt; font-family: Calibri,sans-serif; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: 400; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Calibri,sans-serif; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: 400; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;">Diversos mecanismos previstos en la Ley 1-12 de la Estrategia Nacional de Desarrollo.</span></li> </ul> <p> </p> <p style="line-height: 1.2; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt; text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Calibri,sans-serif; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: 400; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;">Algunos de estos mecanismos permanecen con un perfil limitado en incidencia y cobertura; otros aún no se han hecho efectivos. Lo más preocupante es que en la misma Estrategia Nacional de Desarrollo se prevé la aprobación de una ley de participación social, cuyo proyecto sigue reposando sin aprobación en el Congreso de la República, bajo el expediente No. 00863. Esta dilación en el establecimiento de un marco legal en materia de participación social en la gestión pública es una evidencia no sólo de la falta de voluntad política sino también de la subestimación del riesgo que representa la desconfianza ciudadana para la estabilidad del sistema democrático vigente. </span></p> <p style="line-height: 1.2; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt; text-align: justify;"> </p> <p style="line-height: 1.2; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt; text-align: justify;"><strong><span style="font-size: 12pt; font-family: Calibri,sans-serif; color: #000000; background-color: transparent; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;">El Gobierno del Contrato Social.</span></strong></p> <p style="line-height: 1.2; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt; text-align: justify;"> </p> <p style="line-height: 1.2; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt; text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Calibri,sans-serif; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: 400; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;">Es preciso entender que compartir el ejercicio del poder con la Sociedad Civil no representa un debilitamiento ni del Estado ni de la Democracia Representativa. Un Estado fuerte no es aquel que se impone, más bien es aquel que goza de la confianza de los ciudadanos por el grado de legitimidad que tienen sus acciones. La Democracia Participativa no es la negación de la Democracia Representativa, más bien es su superación, ya que la actuación del Estado no se limita a la legalidad, sino que también procura la legitimidad. En la medida en que la ciudadanía, a través de sus múltiples organizaciones, se sienta implicada en el desarrollo de las políticas públicas, en esa medida se contará con una base social que conferirá sostenibilidad a los procesos de desarrollo de República Dominicana.</span></p> <p style="line-height: 1.2; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt; text-align: justify;"> </p> <p style="line-height: 1.2; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt; text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Calibri,sans-serif; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: 400; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;">Por esa razón estoy comprometido con el establecimiento de un gobierno que auspicie el Contrato Social, es decir, que fomente los Pactos Nacionales como base de legitimidad de las políticas públicas estratégicas para el desarrollo de nuestro país. Dicho desarrollo no puede ser sólo una responsabilidad del Estado, debe implicarse el conjunto de la Nación en un espíritu de corresponsabilidad que nos envuelva a todos los dominicanos y dominicanas. La gente debe ser sujeto de la democracia y no un simple objeto. Es preciso contar con un Estado que convoque a la gente para gobernar y no solamente para votar. De esa forma podremos revertir la tendencia de una desconfianza ciudadana cada vez más aguda, fortaleciendo sostenidamente el Estado Social y Democrático de Derecho. </span></p> <p style="line-height: 1.2; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt; text-align: justify;"> </p> <p style="line-height: 1.2; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt; text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Calibri,sans-serif; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: 400; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;">Santo Domingo, D.N.</span></p> <p style="line-height: 1.2; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt; text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Calibri,sans-serif; color: #000000; background-color: transparent; font-weight: 400; font-variant: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;">Marzo 2019.</span></p>
Leer completo

El Reto de las Ciudades Pequeñas en la República Dominicana

12 DE AGOSTO, 2016
<p>1. Generalidad: Al recorrer las pequeñas ciudades de la República Dominicana son apreciables numerosas cualidades que las hacen parecer lugares apacibles, carentes de conflictos y problemas urbanos. El parque central con árboles que arrojan sombra sobre aquellos que comparten un rato en el lugar, los niños correteando en las calles, el señor sentado en la acera, la pulpería, la iglesia, etc., etc., etc. Sin embargo, al detenernos en ellas y ver más allá que las imágenes propias de otra época, es posible descubrir nuevos fenómenos urbanos, propios de las grandes ciudades, que ya están llegando a las pequeñas.</p> <p>2.- El Problema: En efecto, en esos pequeños asentamientos, cuya población ronda entre los 5 mil y 20 mil habitantes, ya es común encontrar conflictos de usos de suelos: colmadones y centros nocturnos en zonas residenciales, gasolineras y plantas de GLP en zonas densamente pobladas, etc. Por igual, ocupaciones informales de riberas de ríos y cañadas, de colinas y suelos productivos, extendiendo progresivamente los límites de zonas urbanas. Esta situación se torna más preocupante cuando se comprueba que los Gobiernos Locales de estas ciudades no cuentan con los más elementales instrumentos de planificación urbana para abordar las problemáticas territoriales; de hecho, en la mayoría de ellos aún el tema no es parte de la agenda de actuación de los mismos.</p> <p>3.- La Reflexión: En otras palabras, como nación, nos encontramos en medio de la reproducción ampliada de los grandes problemas urbanos de las grandes ciudades, al estos ir surgiendo en las pequeñas sin ninguna posibilidad inmediata de control. Los grandes errores cometidos en las grandes ciudades dominicanas, por comisión o por omisión, los estamos repitiendo en las pequeñas, sin ser capaces de apreciar que aún estamos a tiempo para generar nuevos referentes de desarrollo urbano, allí donde la dimensión o la simplicidad aún nos permite enmendar nuestras ausencias.</p> <p>4.- La Posible Solución: Es por esto que el escenario que hoy nos presenta la Ley 176-07 de municipios se constituye en una gran oportunidad de promocionar la planificación urbana como una competencia estratégica que puede ser el soporte del desarrollo de las ciudades, es decir de la gente que las habita. Es necesario que entidades como la Fenderación Dominicana de Municipios, la Liga Municipal Dominicana y la Dirección General de Ordenamiento y Desarrollo Territorial desarrollen una cruzada nacional para apoyar a los ayuntamientos (por separado o mancomunados) para que establezcan instrumentos básicos y prácticos de planeamiento urbano. Para esto un socio estrátegico podría ser el mundo académico, pues las universidades concentran grandes recursos intelectuales que muy bien podrían hacer su aporte en esta empresa de bien común. Estamos aún a tiempo para asumir el reto en nuestras pequeñas ciudades.</p>
Leer completo

Reseña Libro Metodología Desarrollo Urbano de Asentamiento Precarios DUAP

12 DE AGOSTO, 2016
<p>I.- Datos de la Obra: - Título: Metodología para el Desarrollo Urbano de Asentamientos Precarios DUAP, Enfoque desde la Administración Municipal. - Autor: Andrés Navarro García, Arquitecto, Codia 11720. - Editor: Asociación Ciudad Alternativa, Inc. - Año: 2005 - Ciudad: Santo Domingo de Guzmán, República Dominicana.</p> <p>II.- Descripción de la Obra: El libro Metodología DUAP es una obra enfocada a la gestión de la inversión de capital en los Municipios. En el se propone una metodología institucional que guíe y facilite la labor de los ayuntamientos en el desarrollo de los asentamientos humanos de su municipio, en especial de aquellos en condiciones de precariedad. La propuesta surge se construye sobre la base de dos procesos. Por un lado fue necesario hacer un diagnóstico de la situación de varios ayuntamientos en el marco de la gestión territorial que desarrollaban, y por otro lado se agotó una agenda de consultas y encuentros de retroalimentación de la propuesta metodológica. Por esta razón, el contenido mismo de la metodología DUAP es un proceso en el cual se ventila constantemente la realidad de la ciudad y asentamientos rurales, y la participación de los sectores sociales.</p> <p>III.- Contenido de la Obra: El libro está estructurado en nueve capítulos a saber: I.- Actuación Urbana de los Ayuntamientos; II.- Ruta de los Proyectos Municipales; III.- Marco Metodológico; IV.- Estructura Metodológica: V.- Estudio de la Realidad; VI.- Formulación y Diseño de la Actuación; VII.- Intervención de los Asentamientos Precarios; VIII.- Seguimiento a las Intervenciones de Desarrollo; IX.- Algunos Instrumentos y Herramientas de Apoyo. En condición de Anexos, la obra cuenta con una serie de gráficos que sintetizan el proceso metodológico, y varias matrices numéricas para la realización de diagnósticos de las variables precariedad y prioridad como medios de catalogar los diversos asentamientos de una ciudad o un municipio.</p> <p>IV.- Finalidad de la Obra: El libro fue preparado a requerimiento de la Asociación Ciudad Alternativa con la finalidad de apoyar al fortalecimiento institucional de los ayuntamientos, en sus procesos de gestión territorial. La metodología DUAP es un mecanismo de gestión flexible, que puede sufrir ajustes y adecuaciones según las condiciones y necesidades de cada ayuntamiento. Es un documento de profundo carácter didáctico dirigido a capacitar a funcionarios y técnicos municipales, junto a líderes comunitarios que representan organizaciones de base.</p>
Leer completo