1.- Hoy en día la diplomacia está sometida a grandes cuestionamientos respecto a su efectividad como actuación de promoción de la convivencia pacifica y prosperidad de las naciones. Y esta interpelación no solo se verifica en las relaciones bilaterales, sino, y especialmente, en los espacios y organismos multilaterales.

2.- En efecto, si damos una mirada rápida a las entidades de mayor visibilidad en nuestro continente americano, incluyendo la Organización de las Naciones Unidas, llegamos a la conclusión de que todas están bajo interpelaciones de diversas naturalezas y niveles. Es el caso de la Organización de Estados Americanos, de la Asociación de Estados del Caribe, del Sistema de Integración Centroamericano, de la Unión de Naciones de Suramérica y de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, entre otras.

3.- Este cuestionamiento a la diplomacia se debe en gran medida a la distancia que se ha generado entre los instrumentos de la práctica tradicional de las relaciones internacionales y el contexto regional y global del presente. Dicha práctica tradicional tiene como referente global la Convención de Viena de 1961 sobre relaciones diplomáticas, en la cual se establecen los principios rectores de la forma de vinculación entre los países.

4.- Para el momento en que se establece la Convención de Viena sobre relaciones diplomáticas, apenas el mundo se recuperaba de la segunda guerra mundial, en un contexto internacional caracterizado por la denominada “guerra fría”, donde la agenda política dominaba el diálogo entre las naciones y la diplomacia se constituía en una actuación monopólica de los Estados y Gobiernos.

5.- Sin embargo, en el transcurso de las últimas cinco décadas las relaciones internacionales, más allá de los límites de la Convención de Viena, han cobrado un alcance multidimensional predominante, destacándose la participación activa de los diferentes sectores que componen las naciones, trascendiendo el marco de actuación de Estados y Gobiernos.

6.- Y este hecho de generalización del internacionalismo era inevitable, una vez que los asuntos económicos, sociales y culturales, fueron cobrando terreno en un mundo en el cual la convivencia pacífica se extendía cada vez más. Lo político fue sediento poco a poco un espacio significativo a las otras dimensiones del desarrollo de las naciones, en la agenda internacional.

7.- En el caso de la República Dominicana, estos cambios en la diplomacia no fueron asimilados debidamente, y cada vez más se fue rezagando el accionar del Ministerio de Relaciones Exteriores, reduciendo su incidencia tanto a lo interno del país, como en su relación con la región y con el resto del mundo. Esto, acompañado de un progresivo debilitamiento institucional que devino en crisis orgánica en los últimos años.

8.- Ante un panorama de crisis institucional, y de cuestionamiento generalizado por parte de la sociedad dominicana, fue necesario revisarlo todo y replantearlo todo. Por esa razón, luego de un análisis situaciones de la Cancillería y del Servicio Exterior realizado en el último trimestre del 2014, en enero del 2015 el Presidente Danilo Medina puso en operación la Nueva Política Exterior de la República Dominicana y un Plan Estratégico Quinquenal del Ministerio de Relaciones Exteriores.

9.- La actual Política Exterior es la expresión de una Nueva Arquitectura de la Diplomacia Dominicana, que pretende convertir al Ministerio de Relaciones Exteriores en un real eslabón de vinculación entre la Agenda Nacional de Desarrollo dominicana y el contexto internacional; procurando aprovechar las oportunidades del entorno, y preparar al país para reducir los impactos de las amenazas.

10.- Una política exterior que responda al actual contexto, tanto nacional como internacional, debe contemplar las prioridades de la Agenda Nacional de Desarrollo del país, debe reconocer los diversos ambientes y espacios internacionales, debe identificar y conectar a los diferentes sectores y sujetos claves que inciden en las dinámicas de la nación y de su entorno, debe contar con un plan de actuación que contemple los mecanismos e instrumentos para ponerla en práctica.

11.- Así pues, a la nueva política exterior la hemos acompañado de un plan estratégico con programas, proyectos y acciones para un período de cinco años. El mismo sirve de marco para la preparación de los planes operativos anuales del Ministerio de Relaciones Exteriores.

12.- La nueva política exterior procura reposicionar a la República Dominicana en el contexto internacional, de forma que se pueda superar el estado actual de confusión sobre lo que hacemos y somos como Nación. En tal sentido se han priorisado los siguientes pilares:

–    La Imagen – País.

–    La Promoción comercial y de inversión.

–    La Protección y atención a la Diáspora.

–    La Incidencia en los espacios multilaterales regionales.

–    El Desarrollo institucional tanto de la Cancillería como del Servicio Exterior.

13.- Si revisamos con detenimiento estos cinco pilares, podemos concluir que hoy en día no es posible abordar con efectividad a cada uno con una visión unidimensional y monopólica desde el Gobierno. Muy por el contrario, esta tarea implica el concurso de todas las instituciones del Estado, del empresariado y de la sociedad civil. Ya no puede ser sólo la dimensión política, la que concentre atención y esfuerzos, sino también lo económico y comercial, lo social y cultural. Y con ellas la educación, la ciencia y la tecnología y el deporte.

14.- La imagen país no puede seguir siendo concebida como la de «sol, playa y palmeras», pues la República Dominicana es mucho más que eso. Estamos trabajando con el conjunto de instituciones del Estado para lograr visibilizar internacionalmente, además de nuestras condiciones naturales, los siguientes valores:

– el predominio de un estado social y democrático de derecho.

– el fortalecimiento de la seguridad jurídica.

– la promoción y protección de los derechos  humanos.

– el conjunto de valores culturales.

– el adecuado ambiente de negocios.

– la capacidad de ofertar cooperación de buenas prácticas.

– etc.

15.- La promoción del comercio y la inversión en mercados extranjeros a través de las misiones diplomáticas y consulares, como soporte de las labores del Ministerio de Industria y Comercio, del Ministerio de Turismo, del Centro para la Exportación y la Inversión (CEI-RD), el Consejo Nacional de Zonas Francas, entre otras entidades. Se destacan actividades como las «semana dominicana», en ciudades como Washington y Londres, auspiciadas junto al sector empresarial; misiones del servicio exterior con empresarios extranjeros en las ferias comerciales organizadas por el CEI- RD; promoción de acuerdos comerciales bilaterales a través de la Comisión Nacional de Negociaciones Comerciales; etc.

16.- Atención y protección de la Diáspora. Con la creación del Instituto de Dominicanos y Dominicanas en el Exterior (INDEX) mediante el decreto No. 372-15 se concreta una de las metas presidenciales. En efecto, desde su juramentación el Presidente Danilo Medina se propuso generar un mecanismo institucional especializado en promocionar el desarrollo de la Diáspora dominicana. El INDEX es un organismo del Ministerio de Relaciones Exteriores que canalizará programas de desarrollo social, económico y cultural desde la República Dominicana hacia los centros de concentración de los dominicanos en diversos países, mediante  oficinas en el exterior. En noviembre de 2015 fue inaugurada la oficina de San Juan, Puerto Rico y en el mes de diciembre del mismo año, la oficina de Nueva York, EE. UU. Para el 2016 están programadas aperturas de las oficinas en Madrid, Panamá, Boston y Barcelona. Para su solidez institucional el Presidente Danilo Medina sometió un proyecto de ley del INDEX, el cual ya fue aprobado en el Senado de la República, cursando su conocimiento actualmente en la cámara de Diputados.

17.- Fortalecimiento de la integración e incidencia de la República Dominicana en los espacios y organismos multilaterales de la región. Para esto se han asumido compromisos internacionales sin precedentes para el País para el año 2016, a saber:

– Presidencia Pro – tempere de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC);

– Asamblea General Ordinaria de la Organización de Estados Americanos (OEA);

– Cumbre de Cancilleres de la CELAC – UE.

Estos compromisos para ser exitosos deben asumirse con un carácter de Nación, con el concurso de todo el Estado y de los diversos sectores de incidencia de la sociedad. De llenar las expectativas creadas, la República Dominicana logrará un reposicionamiento político de gran escala tanto en la región como a nivel global.

18.- El Fortalecimiento institucional del Ministerio de Relaciones Exteriores es una condición fundamental para que la nueva política exterior sea sostenible a largo plazo. Pues no se puede pretender contar con una política pública competitiva si no se cuenta con una institución competitiva que la ejecute. En tal sentido se están desarrollando los siguientes procesos de reforma institucional:

– Nueva ley de Relaciones Exteriores, en estudio en la Cámara de Diputados.

– Nuevo sistema de RR. HH. con asistencia del Ministerio de Administración Pública (MAP)

– Re – Ingeniería orgánica con nueva estructura institucional y puestos clasificados, con asistencia del MAP.

– Establecimiento de un sistema de Planificación, Monitoreo y Evaluación.

– Fortalecimiento del Sistema de Gestión Administrativa y Financiera con la asistencia de la Contraloría de la República.

– Creación de nuevas áreas para atender nichos de competencia en el corto plazo, a saber: Dir. Gral. de asuntos de EE. UU. ; Dir. General de Asuntos Haitianos; Dir. Gral. de Derechos Humanos; Dir. Gral. de Fronteras y Límites; Dir. Gral. De Análisis Estratégico (Inteligencia Diplomática); y Dir. Gral. de Ética y Transparencia (Oficina de Relación con la Sociedad Civil).

19.- Como parte del fortalecimiento institucional está el eje de actuación dirigido a la formación del personal de la Cancillería y del Servicio Exterior. Para esto, el Instituto de Educación Superior en Formación Diplomática y Consular (INESDYC) «Eduardo Latorre», ha reforzado su oferta curricular, no solo con un programa de maestría sino también con diversos cursos especializados en temas de actualidad. Y próximamente se estará lanzando la primera oferta de cursos a distancia, especialmente para el Servicio Exterior.

20.-  La nueva Política Exterior ha implicado ampliar el espectro de actuación de la diplomacia dominicana en lo inmediato, para poder ir saldando la gran deuda misional que el Ministerio de Relaciones Exteriores ha acumulado frente a la sociedad dominicana. En tal sentido se han abierto nuevos capítulos de la diplomacia, como lo son la Diplomacia Urbana, en coordinación con los gobiernos locales, y la Diplomacia Parlamentaria, en coordinación con el Congreso de la República. Paralelamente se ha asumido un compromiso directo ante problemáticas complejas del presente, como ha sido la coordinación de la formulación del Plan Nacional de Derechos Humanos; y el fortalecimiento de la gestión de la frontera, con la próxima apertura de dos oficinas de la Cancillería, en las ciudades fronterizas de Dajabón y Jimaní.

21.- En definitiva, como han podido comprobar, esta nueva arquitectura de la diplomacia dominicana, ha implicado rediseñar lo existente, con nuevos espacios funcionales, con nuevos ambientes de actuación, con más usuarios y destinatarios de servicios, con novedosos matices y texturas en las relaciones internacionales. Una nueva arquitectura de la diplomacia, de puertas abiertas, más inclusiva y transparente, para asegurar la adecuada articulación de la Estrategia Nacional de Desarrollo con el contexto global. Todo esto con el único propósito de coadyuvar al fortalecimiento de la soberanía del Estado, a la convivencia pacífica y solidaridad del país, al fortalecimiento de la identidad de la Nación y a la prosperidad de todo el pueblo dominicano.

Santo Domingo, República Dominicana
Enero 2016