1.- Por iniciativa del Consejo Nacional para el Cambio Climático y el Mecanismo de Desarrollo Limpio, junto al Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales y al Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo, fue realizada la 8va. Reunión de la Mesa de Coordinación de la Cooperación Internacional sobre Cambio Climático y Mecanismo de Desarrollo Limpio. En dicha actividad, participaron entidades públicas, privadas, académicas y organizaciones no gubernamentales comprometidas, de una u otra forma, en la protección del medio ambiente y en la preparación de la República Dominicana ante el Cambio Climático.

2.- Esta 8va. reunión representa el avance en uno de los diversos procesos que el país está desarrollando para tomar las medidas adecuadas frente al impacto que podrían tener los efectos del Cambio Climático sobre nuestro territorio, especialmente después de las conclusiones de la Cumbre sobre Cambio Climático (COP 21) de París, a finales del 2015.   Y la misma nos remite a uno de los aspectos estratégicos de la actuación frente al Cambio Climático: el Financiamiento. Financiamiento no solo para disponer de recursos para realizar acciones de preparación y adecuación frente al cambio climático, sino también para dar el paso de tecnologías contaminantes o tecnologías limpias. 

3.- En todo el proceso de análisis y reflexión que ha venido haciendo la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sobre el fenómeno de Cambio Climático desde los años 90s., a través de las 21 convenciones de las partes (COP), ha quedado claramente establecido que no todos los países tienen la misma responsabilidad sobre los daños que el modelo de desarrollo ha causado a la atmósfera. Igualmente, ha quedado claro que no todos los países están siendo afectados de igual forma y magnitud por los efectos del cambio climático. Por lo anterior, aunque todos debemos asumir responsabilidades para salvar el planeta, las mismas deberán ser diferenciadas, correspondiendo a la realidad de cada territorio y de cada población.

4.- Por esa razón, en naciones como China, Estados Unidos, Japón, Rusia y La India, que se encuentran entre las más contaminantes, será necesario concentrar gran parte del financiamiento sobre Cambio Climático a la transformación de tecnología, para reducir substancialmente la generación de CO2 y el impacto negativo sobre la atmósfera. Sin embargo, en países como Vietnam, Filipinas, Honduras, Nicaragua, Haití y República Dominicana, que se encuentran entre los más vulnerables ante el Cambio Climático, será indispensable focalizar la mayor proporción de recursos a medidas de prevención, preparación y adecuación ante sus efectos.

5.- Sin dudas, el compromiso de migrar a una cultura de desarrollo limpio debe ser un compromiso de todos, independientemente de la responsabilidad que se tenga con los daños causados. Por esa razón, será necesario que aun en los países más vulnerables a los efectos del Cambio Climático, se establezcan políticas de reducción de la contaminación y del deterioro del medio ambiente. 

6.- En el caso de la República Dominicana, sin lugar a dudas se hace indispensable promocionar con normativas e incentivos el uso de tecnologías más amables con el ambiente, en un proceso gradual pero sostenido. Esto sin olvidar que nuestro mayor reto está en prepararnos oportunamente frente a los embates de los efectos del Cambio Climático. Por esta razón, la posición presentada por la República Dominicana en la pasada Cumbre de Paris (COP 21), abordó tanto aspectos de aplicación de nuevas tecnologías como de reducción de la vulnerabilidad.

7.- En efecto, la Posición País se estructuró conforme a las 6 áreas acordadas en la COP 20 de Lima, Perú en 2014, a saber: Mitigación, Adaptación, Financiamiento, Transferencia y Desarrollo de Tecnologías, Creación de Capacidades, y Transparencia en la Gestión de acciones. Dentro de los criterios que plantea la Posición País en cada una de estas áreas están: 

  • Que se confiera responsabilidades proporcionales entre los países conforme al grado de participación que cada uno tiene en la producción del Cambio Climático.
  • Que se confiera un tratamiento focalizado a los países más vulnerables a los efectos del Cambio Climático (la Rep. Dominicana es el 8vo. País más vulnerable ante los efectos atmosféricos). 
  • Que se fomenten relaciones de cooperación para las acciones de Mitigación y Adaptación. 
  • Que se promueva la participación de sectores empresariales, académicos, sociales, entre otros. 

8.- De esta posición – país se puede deducir que para la República Dominicana no solo es importante desarrollar acciones en las dos dimensiones de la problemática (desarrollo limpio y mitigación de efectos), sino también procurar la participación de todos los sectores de la nación en la actuación frente al Cambio Climático. Esto encierra un verdadero sentido de corresponsabilidad multisectorial en el país, que incluya no solo a las entidades del poder ejecutivo, sino también a los otros estamentos del Estado como el Congreso, las Altas Cortes y los Gobiernos Locales. A la vez, que involucre a los diversos sectores productivos, a las academias y a las diferentes organizaciones de la sociedad. 

9.- Como parte del acuerdo del concierto de naciones frente al problema del Cambio Climático, la actuación contra sus efectos se ha convertido en uno de los ejes priorizados por la cooperación internacional en sus diversas modalidades. Ya sea a través de donación de fondos no reembolsables o a través de cooperación técnica, gran parte de la oferta estará dirigida a planes, programas, proyectos y acciones frente al Cambio Climático, especialmente en los países más vulnerables.

10.- En este nuevo contexto, en el cual la República Dominicana no solo cuenta con una nueva política exterior, sino que se encuentra en la face final del establecimiento de una nueva política de cooperación internacional, el abordaje de la financiación de la actuación frente al Cambio Climático deberá ser innovador. Si es cierto que será indispensable la disposición de importantes montos del presupuesto nacional, a través de las entidades competentes, para la reducción y control de la vulnerabilidad; no es menos cierto que será necesario contar con el apoyo de la cooperación internacional tanto en la financiación como en la asistencia técnica, como factor catalizador de la aceleración de medidas ante los potenciales daños inminentes en nuestro territorio.

11.- Para estructurar un abordaje innovador de la cooperación internacional ante el Cambio Climático partiremos de la nueva visión que encierra la política exterior de la República Dominicana, al privilegiar la diplomacia multilateral en la región. Si tomamos en cuenta que los países del Caribe se encuentran entre los más vulnerables a los efectos del Cambio Climático, y que la actuación frente a la problemática no puede abordarse de forma unilateral, será necesario promocionar la acción multilateral. Así pues, la Cooperación Internacional deberá contemplar iniciativas colectivas que faciliten la coordinación y el intercambio entre los países. 

12.- Por otra parte, la nueva política de cooperación internacional de la República Dominicana reconoce la capacidad que ha generado el país para ofertar cooperación a otras naciones. Partiendo de ese reconocimiento, se pretende cambiar el perfil de un país que solo recibe cooperación a un país que es capaz de ofertar cooperación a otras naciones. Esta visión es coincidente con el objetivo de nuestra política exterior que procura reposicionar la imagen – país desde una práctica de compromiso, de corresponsabilidad, de solidaridad y cooperación para con el desarrollo de otros pueblos en al región.

13.- Desde esta perspectiva, la actuación frente al cambio climático puede representar una oportunidad para ejercer una nueva práctica de la cooperación internacional para la República Dominicana. Esto, no solo en su relación con las entidades que ya ejercen cooperación con diversos programas en nuestro país, sino también en el marco de nuestra participación en organismos multilaterales regionales como la Asociación  de Estados del Caribe (AEC), el Sistema de Integración de Centroamérica (SICA) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC).

14.- En efecto, la República Dominicana deberá asumir con carácter de corresponsabilidad la gestión de la cooperación internacional que sea orientada a los efectos del Cambio Climático, coordinando con las agencias y países que nos apoyen una estrategia que no solo beneficie a nuestro país sino a toda la región, especialmente al Caribe. Pues desde la ética diplomática no sería responsable trabajar solo en la reducción de nuestras vulnerabilidades, a espaldas de la situación de los pequeños estados insulares del Caribe y de las naciones de Centroamérica. 

15.- Por otro lado, será indispensable, para que la actuación frente al Cambio Climático sea sostenible, que la Cooperación Internacional contemple el apoyo a una nueva institucionalidad de la gestión pública vinculada a este accionar. La experiencia nos demuestra que uno de los factores que, con frecuencia, obstaculizan la efectividad de la inversión en políticas públicas es la debilidad institucional. En otras palabras, el reto de enfrentar los efectos del Cambio Climático en países como el nuestro, lleva consigo el reto del fortalecimiento institucional para una gestión sostenible.

16.- Desde la perspectiva de la resiliencia, la amenaza del Cambio Climático para la República Dominicana, a demás de un gran reto, puede representar una gran oportunidad para poner en práctica una nueva forma de gestión de la Cooperación Internacional. Una gestión más estratégica, más práctica, más corresponsable, más solidaria, más sostenible y más efectiva, que no sólo nos ayude a reducir el grado de vulnerabilidad que presenta el país, sino también que nos facilite aportar a nuestra región. Ya la República Dominicana está llamada, en el marco de sus limitaciones y sus avances, a ser un sujeto de incidencia en el contexto regional y global; y la Cooperación Internacional puede ser una práctica oportuna para este gesto de responsabilidad para con las demás naciones. 

Marzo 2016
Santo Domingo, República Dominicana.