Santo Domingo, RD. Conforme a Thomas Ku­hn (1922-96, EUA.), un pa­radigma es un modelo científico con métodos y normas de so­lución a los problemas de un campo en un momen­to dado. Una vez, ese mo­delo deja de responder a las expectativas creadas en su campo de acción, evidencia una “anomalía” que tarde o temprano de­viene en crisis, creando condiciones para el surgi­miento de un nuevo para­digma. Kuhn llama a esos cambios “Revoluciones Científicas”, haciendo una analogía de las revolucio­nes políticas: “Tanto en el desarrollo político como en el científico la sensa­ción de que las cosas fun­cionan mal, que puede conducir a una crisis, es el requisito previo a la revo­lución”. (La Estructura de la Revoluciones Científi­cas, p.272, 1962)

Partiendo de tal concep­ción, podemos afirmar que en la historia del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) se han experimenta­do dos “revoluciones” ins­titucionales que han dado paso a nuevos paradigmas político-partidarios, a sa­ber: con el surgimiento del PLD (diciembre 1973/mayor 1974) se deja atrás el modelo del Partido Re­volucionario Dominicano (PRD), asumiendo el nuevo paradigma de un “partido de cuadros y organismos”; y luego de la derrota elec­toral del PLD en el 2000, se asume un segundo paradig­ma, el de “partido de masas y maquinaria electoral” (no­viembre 2000/enero 2001).

En efecto, el Profesor Juan Bosch entró en contra­dicción con el estado de co­sas que encontró en el PRD luego de su retorno al país desde Europa en 1970, par­tido fundado por él y otros dominicanos en el exilio en 1939. Entendía que el PRD había devenido en un parti­do carente de organización y métodos, como expresión del perfil de sus dirigentes y miembros en un contex­to de inestabilidad política y social. Esta contradicción se fue agudizando hasta tal punto que, en noviembre de 1973, el Prof. Bosch re­nuncia como presidente del PRD para formar un nuevo partido.

El 15 de diciembre de 1973 fue fundado el Parti­do de la Liberación Domini­cana (PLD) con el Congre­so Juan Pablo Duarte. En el mismo fue aprobado como propósito del nuevo partido “terminar la obra que em­pezó Juan Pablo Duarte”, asumiendo que “un partido político es un instrumento” que debe tener “una finali­dad, y sólo esa: la de luchar por el desarrollo político y social de su país.” (Prof. Bosch, 15-12-73, en “Juan Bosch, Creación de un Par­tido”, M. Guzmán, 2019). Sin embargo, en palabras del Prof. Bosch el momen­to real de la constitución del PLD fue en mayo de 1974 durante la Conferen­cia Salvador Allende: “Esa conferencia debe ser con­siderada, en la historia del partido, la de su verdadera fundación…; digamos que en esa conferencia se elabo­ró lo que en un Estado es la Constitución” (El PLD, un Partido Nuevo en América, p.117, 1989).

El paradigma de organi­zación política que Bosch aplica en el nuevo partido es el del Centralismo De­mocrático, bien conocido en Europa. Bajo esa con­cepción, el PLD debía ser un partido de militantes, hombres y mujeres que se formaran para actuar po­líticamente con métodos, disciplina, mística y unidad, tal como se evidencia en las organizaciones religio­sas y militares. El Prof. Juan Bosch, confirió gran impor­tancia a los métodos, pues entendía que existe “un la­zo de unión entre la disci­plina y la mística, y ese la­zo es el método de trabajo; y como del papel que jue­gan la disciplina y la mística depende la unidad… tene­mos que dedicarles mucha atención… a los métodos de trabajo”. (Vanguardia del Pueblo 113, 1977, en “El Partido: Concepción, organización y desarrollo”, 2014)

Entre los métodos de trabajo que se fueron asu­miendo en el PLD desde 1974, se pueden citar: Mé­todo Inducción – Deduc­ción, ir de lo particular a lo general y de lo general a lo particular en la producción de nuevos conocimientos y prácticas; Método de Uni­ficación de Criterios, en los análisis e interpretacio­nes; Método Crítica y Au­tocrítica, para el crecimien­to político del partido y sus militantes; Método de De­cisiones Orgánicas, como partido de organismos, no de individuos; entre mu­chos otros. Precisamente en una siguiente entrega abor­daré el desarrollo de este modelo organizacional en el transcurrir de los 26 años que agotó el primer para­digma del Partido de la Li­beración Dominicana.