Por Andrés Navarro

La sostenibilidad de un partido político puede ser entendida como la capacidad de mantener su vigencia en la confianza de la ciudadanía. Esto no quiere decir que la sostenibilidad garantiza siempre los triunfos electorales, pero si los triunfos políticos. Bien lo expresaba el profesor Juan Bosch, cuando afirmaba que no siempre se va a las elecciones a ganar votos. Él entendía que, en algunos momentos, las elecciones podían representar oportunidades para el desarrollo político de un partido, más que para el triunfo electoral. 

En tal sentido, la sostenibilidad de un partido político debe ser valorada tanto por su capacidad de crecer en el electorado, como por su grado de confianza en la sociedad. La creencia de que “ganar votos es ganar confianza” ha sido el grave cometido por los partidos políticos en América Latina. Cuando la gente vota por “el menos malo” nadie gana políticamente. Esa tendencia puede ser el camino hacia el colapso del sistema de partidos, como hemos visto en diversos países. 

Desde mi punto de vista, la sostenibilidad de un partido político dependerá, al menos, de cinco condiciones en su gestión. Las mismas son: legalidad en la actuación, transparencia en la administración, eficiencia en los procesos, participación en la estructura y comunicación con la sociedad. En tal sentido, considero que estas condiciones deben garantizarse en el proceso de aplicación de la actual reforma estatutaria del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) para lograr su sostenibilidad como organización política.

Legalidad en la Actuación

El proceso de transformación del PLD debe estar apegado a la Constitución de la República, a las leyes vinculantes y a sus estatutos. De esta forma, se constituirá en referente de buenas prácticas, fortaleciendo la institucionalidad propia y la del sistema de partidos políticos. Para garantizar el rigor en la aplicación de las normas, se deberá instituir por reglamento el mecanismo de la “consulta previa” a la Secretaría de Asuntos Jurídicos, velando por la legalidad de todo tipo de actuación partidaria. 

Transparencia en la Administración

La transparencia en la gestión de todos los procesos administrativos debe estar soportada en una plataforma electrónica que garantice la sistematización de los datos y el acceso oportuno a los mismos. Será indispensable la reglamentación de los instrumentos de rendición de cuentas, tanto a los estamentos de dirección del Partido como a las instancias competentes del Estado y a la sociedad misma. El PLD deberá convertirse en un referente positivo en la gestión de activos, en su condición de partido político. 

Eficiencia en los Procesos

La eficiencia en política debe ser entendida como la relación entre inversión, de tiempo y recurso, y resultados. Ahora bien, los resultados de la actuación están referidos, más que a los productos logrados, al impacto que se genera sobre la población meta. En tal sentido, la eficiencia en el PLD se logrará con el establecimiento de planes de trabajo, la estricta definición y aplicación de métodos de operación, la clara asignación de responsabilidades, el rigor en el uso de los recursos y un robusto sistema de monitoreo con indicadores de rendimiento. 

Participación en la Estructura

Aunque la democracia interna del PLD está definida en sus estatutos, es necesario traducirla en reglamentos específicos que garanticen su efectividad en la vida orgánica del partido. Para esto será necesario establecer sistemas inteligentes de información, consulta y toma de decisión, conforme a las competencias de cada nivel de dirección. La participación democrática representa una de las prácticas más poderosas para generar cohesión y sentido de cuerpo en toda organización. 

Comunicación con la Sociedad

Una estrategia de comunicación efectiva permitirá al PLD desarrollar una relación empática partido – sociedad. Esto es mucho más que transmisión de información. De lo que se trata es de que el PLD logre concertar espacios de interacción con los diversos sectores sociales, que le permitan agregar valor a sus prácticas. Para esto será necesario establecer mecanismos de diálogo, consulta y colaboración partido – sociedad. A fin de cuentas, el partido debe constituirse en un fiel intérprete de las causas sociales, escuchando, entendiendo y traduciendo las mismas en soluciones concretas. 

Como planteamos en el artículo «La Gestión de un Partido Político», el PLD amerita de un Plan Estratégico para su transformación. El mismo deberá contar con seis ejes de actuación, a saber: Gestión Política, Gestión Electoral, Gestión Organizativa, Gestión Institucional, Gestión Técnica y Gestión Social. Para que dicha transformación sea una realidad, será necesario garantizar las cinco condiciones de sostenibilidad en cada uno de estos ejes: Legalidad, Transparencia, Eficiencia, Participación y Comunicación.