El pasado viernes 19 de febrero, la República Dominicana formalizó la asunción de la sede del cuadragésimo sexto periodo ordinario de sesiones de la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA) cuando firmé, como Canciller de la República, el Acuerdo Sede con el Secretario General Luis Almagro, en la ciudad de Washington, EE. UU. Dicha asamblea, conforme el acuerdo, será celebrada del 13 al 15 de junio del presente año 2016, en la ciudad de Santo Domingo. Precisamente, este compromiso se asume diez años después de haberse realizado en el país la trigésima sexta Asamblea General en el 2006. Este hecho es expresión fiel de la ratificación del compromiso de la República Dominicana por el fortalecimiento de las diversas entidades multilaterales a las que pertenece, y específicamente de la OEA, como parte de la nueva política exterior impulsada por el Presidente de la República Danilo Medina Sánchez.

2.- Esta apuesta por la multilateralidad responde a la firme convicción de que hoy, más que nunca, los principales retos regionales y globales deben ser asumidos por la colectividad de naciones en el marco de agendas comunes, tanto por la complejidad de los mismos como por su dimensión. En tal sentido, el Gobierno y el pueblo dominicanos están asumiendo el proceso de coordinación y montaje de la próxima asamblea de la OEA, como una responsabilidad prioritaria, para lograr que sea un éxito para todos los Estados miembros.

3.- La OEA actualmente tiene una gran oportunidad para desarrollar un proceso de reflexión sobre su institucionalidad y el rol que debe desempeñar en el nuevo período que recién inician Luis Almagro y Néstor Méndez, Secretario General y Secretario General Adjunto, respectivamente. En efecto, la actual coyuntura internacional a escala regional, a la vez que presenta grandes retos, presenta grandes oportunidades para el desempeño de una organización con más de seis décadas de operación. Esas oportunidades sólo podrán ser aprovechadas en su justa medida si se logra adecuar la OEA a las demandas y necesidades de la región, como resultado de un proceso reflexivo y autocrítico, participativo y transparente, orientado estratégicamente a resultados.

4.- La coyuntura internacional actual es favorable para un replanteamiento de estrategia institucional, ya que el pasado año 2015 las naciones a nivel mundial lograron establecer la Agenda 2030 sobre Desarrollo Sostenible y la Convención frente al Cambio Climático. Ambos instrumentos podrán orientar a toda la humanidad en la ruta de la prosperidad y la seguridad del planeta, si se logra la suficiente voluntad política para su aplicación. Sin embargo, es necesario preguntarse si la OEA y los países miembros están debidamente preparados para desarrollar esta agenda común con eficiencia y efectividad. Posiblemente la respuesta más honesta nos lleve a la conclusión de que debemos emprender un proceso riguroso, pero acelerado, de mejoramiento institucional que garantice que tanto la OEA como cada uno de nuestros países esté en plena capacidad de hacer lo que le corresponda para asegurar el alcance de los objetivos fijados.

5.- Esto ha llevado a la República Dominicana a entender que el tema central más oportuno para la cuadragésima sexta Asamblea General de la OEA debe ser “Fortalecimiento Institucional para el Desarrollo Sostenible en las Américas”, de forma que dicha mejora institucional tenga un propósito común claramente identificado. En tal sentido, la próxima Asamblea General debe convertirse en el momento idóneo para la actualización y relanzamiento de la OEA, en procura de que siga siendo, cada vez más, un ente de promoción de la Convivencia Pacífica, de la Soberanía de los Estados, de la Democracia, de los Derechos Humanos, de la Seguridad y del Desarrollo Sostenible en el Continente. Para esto, la República Dominicana está creando las mejores condiciones organizativas, logísticas y ambientales para el debido desarrollo de las diversas reuniones, talleres, foros y plenarias que forman parte del periodo ordinario de sesiones.

6.- Los 17 objetivos de desarrollo sostenible son: Fin de la pobreza; Hambre cero; Salud y bienestar; Educación de calidad; Igualdad de género; Agua limpia y saneamiento; Energía asequible y no contaminante; Trabajo decente y crecimiento económico; Industria, innovación e infraestructura; Reducción de las desigualdades; Ciudades y comunidades sostenibles; Producción y consumo responsables; Acción por el clima; Vida submarina; Vida de ecosistemas terrestres; Paz, justicia e instituciones sólidas; y Alianzas para lograr los objetivos. Al dar una mirada rápida a estos objetos de desarrollo sostenible, podemos concluir en que abordan las diversas dimensiones de los retos que tienen nuestras sociedades. Sin duda que su alcance, al menos en las Américas, implicará una nueva institucionalidad.

7.- En efecto, para acercarnos al alcance de estos objetivos en los próximos 15 años, los países de la región tendremos que hacer grandes esfuerzos por superar las limitaciones institucionales que han obstaculizado el desarrollo. Esto implicará asumir otro paradigma en la gestión pública, pues hasta ahora hemos preferido invertir en programas contra el hambre, pero no en el fortalecimiento institucional de las entidades que deben gestionar esos programas con eficiencia; hemos preferido invertir en el mejoramiento de la salud pública, construyendo más hospitales, sin modernizar la gestión del servicio; hemos preferido invertir en grandes y micro infraestructura, ignorando la inversión en los mecanismos de administración y mantenimiento de las mismas. En otras palabras, hemos estado haciendo grandes inversiones de recursos para superar los problemas que aquejan a nuestros países, sin apostar a instituciones fuertes que confieran eficiencia y sostenibilidad al desarrollo.

8.- Pero impulsar una nueva institucionalidad desde la OEA en los estados miembros, para el logro del desarrollo sostenible en las Américas, implica también una reforma y modernización de la misma OEA. Será necesaria una evaluación situacional de la organización sobre la base de su carta constitutiva y del nuevo contexto internacional. Esto, sobre la base de los cuatro pilares de su accionar, a saber: Democracia, Derechos Humanos, Seguridad Multidimensional y Desarrollo Integral. De esa forma se podrán identificar las medidas a tomar para que la OEA pueda responder a este nuevo reto del desarrollo sostenible en los próximos 15 años.

9.- Para que el desarrollo sea sostenible no es suficiente con disponer de recursos o contar con diagnósticos, políticas, planes y proyectos rigurosamente elaborados; es indispensable contar con instituciones eficientes y efectivas. Esto implica nuevos marcos jurídicos adecuados a los intereses colectivos, estructuras instituciones coherentes con dicho orden legal, instrumentos y mecanismos modernos capaces de facilitar el abordaje de las problemáticas, y servidores públicos suficientemente capacitados y comprometidos con un nuevo ejercicio institucional.

10.- Por esa razón no hay un momento más oportuno que el actual para unificar todos los esfuerzos de los organismos de cooperación internacional para impulsar una nueva institucionalidad en las Américas. Entidades como el Banco Mundial, el Banco Interamericanos de Desarrollo y las diversas agencias de cooperación para el desarrollo, entre otros, debieran revisar sus líneas de financiamiento para que enfaticen más la inversión en programas de fortalecimiento institucional, como complemento a los programas sectoriales de cooperación.

11.- Ahora bien no solo se trata de institucionalidad en el Estado, pues el desarrollo sostenible de una sociedad no podría lograrse sólo con la actuación efectiva de las entidades públicas. La nueva institucionalidad para el desarrollo sostenible implica el fortalecimiento de las diferentes formas en las que se organizan los ciudadanos, sean empresariales, gremiales, académicas, laborales, comunitarias, etc. En tal sentido, la sostenibilidad del desarrollo estará condicionada también por la consolidación del Capital Social de cada nación.

12.- La consecución de los objetivos de desarrollo sostenible implicará un ejercicio de corresponsabilidad en cada uno de nuestros países, lo que implicará la promoción de una cultura de participación responsable. El mismo objetivo 17 está referido a las Alianzas para el desarrollo sostenible, las cuales no sólo deberán ser entre las naciones, sino también entre los diversos sectores sociales al interior de las mismas.

13.- En definitiva, el tema central de la cuadragésima sexta Asamblea de la OEA, Fortalecimiento Institucional para el Desarrollo Sostenible en las Américas, representará una gran oportunidad para que dicho organismo y los países miembros hagan un gran aporte no solo a la región sino también a la humanidad. Por esa razón, cuando presenté la propuesta temática ante el Consejo Permanente el pasado viernes 19 de febrero, la República Dominicana recibió el respaldo de todos los países miembros. En efecto, de los 33 representantes de países miembros, presentes en el Consejo, más de 20 pidieron un turno para expresar su posición sobre la propuesta dominicana. Todas las exposiciones fueron a favor del tema propuesto, ampliando la argumentación de la validez del mismo.

14.- Ante tal nivel de aprobación del tema, queda claro que en Santo Domingo podría definirse y aprobarse un extraordinario aporte al éxito de la Agenda 2030 de Naciones Unidas, desde la OEA. Para esto, el Gobierno dominicano está haciendo todo el esfuerzo posible en la adecuada organización del periodo ordinario de sesiones correspondiente. El proceso de montaje de la Asamblea General ha implicado una intensa agenda de encuentros de trabajo con los diversos sectores del Estado y la Sociedad dominicana. Desde el mes de julio del 2015, la Cancillería ha sostenido reuniones de coordinación con diversos ministerios e instituciones sectoriales del gobierno, con organismos de seguridad y defensa, con comisiones de congresistas, con organizaciones de la sociedad civil, con entidades empresariales, con medios de comunicación, con universidades y academias, entre otras. De esta forma se ha logrado el involucramiento de todos los sectores de la vida nacional que tienen vinculación con los temas prioritarios de la OEA, creando las condiciones de un adecuado ambiente para la realización de la Asamblea General.

15.- Si logramos que la Asamblea General de la OEA termine siendo exitosa en su organización y en su contenido, la República Dominicana estaría haciendo un gran aporte a las Américas. De esa forma ratificaremos el compromiso de nuestro país con la promoción  de la convivencia pacífica, del desarrollo sostenible y de la prosperidad de nuestro pueblo y de todos los pueblos de las Américas.

El autor es Ministro de Relaciones Exteriores