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Andrés Navarro García
Andrés Navarro García

Dominicano. Hijo. Esposo. Padre. Militante de Causas. Miembro PLD. Precandidato Presidencial 2020. Biografía

Este es un espacio de encuentro para la reflexión sobre las diversas dimensiones de la relación entre ESTADO Y SOCIEDAD, desde una óptica crítica y propositiva a la vez, para promover el deber ser de la huella que va quedando tras nuestros pasos.

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Fortalecimiento Institucional para el Desarrollo Sostenible en las Américas

2016-03-01 03:00:00
<p><span style="font-weight: 400;">1.- </span><strong>El pasado viernes 19 de febrero, la República Dominicana formalizó la asunción de la sede del cuadragésimo sexto periodo ordinario de sesiones de la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA) </strong><span style="font-weight: 400;">cuando firmé, como Canciller de la República, el Acuerdo Sede con el Secretario General Luis Almagro, en la ciudad de Washington, EE. UU. Dicha asamblea, conforme el acuerdo, será celebrada del 13 al 15 de junio del presente año 2016, en la ciudad de Santo Domingo. Precisamente, este compromiso se asume diez años después de haberse realizado en el país la trigésima sexta Asamblea General en el 2006. Este hecho es expresión fiel de la ratificación del compromiso de la República Dominicana por el fortalecimiento de las diversas entidades multilaterales a las que pertenece, y específicamente de la OEA, como parte de la nueva política exterior impulsada por el Presidente de la República Danilo Medina Sánchez.</span></p> <p><span style="font-weight: 400;">2.- </span><strong>Esta apuesta por la multilateralidad responde a la firme convicción de que hoy, más que nunca, los principales retos regionales y globales deben ser asumidos por la colectividad de naciones</strong><span style="font-weight: 400;"> en el marco de agendas comunes, tanto por la complejidad de los mismos como por su dimensión. En tal sentido, el Gobierno y el pueblo dominicanos están asumiendo el proceso de coordinación y montaje de la próxima asamblea de la OEA, como una responsabilidad prioritaria, para lograr que sea un éxito para todos los Estados miembros.</span></p> <p><span style="font-weight: 400;">3.- </span><strong>La OEA actualmente tiene una gran oportunidad para desarrollar un proceso de reflexión sobre su institucionalidad y el rol que debe desempeñar en el nuevo período</strong><span style="font-weight: 400;"> que recién inician Luis Almagro y Néstor Méndez, Secretario General y Secretario General Adjunto, respectivamente. En efecto, la actual coyuntura internacional a escala regional, a la vez que presenta grandes retos, presenta grandes oportunidades para el desempeño de una organización con más de seis décadas de operación. Esas oportunidades sólo podrán ser aprovechadas en su justa medida si se logra adecuar la OEA a las demandas y necesidades de la región, como resultado de un proceso reflexivo y autocrítico, participativo y transparente, orientado estratégicamente a resultados.</span></p> <p><span style="font-weight: 400;">4.- </span><strong>La coyuntura internacional actual es favorable para un replanteamiento de estrategia institucional, ya que el pasado año 2015 las naciones a nivel mundial lograron establecer la Agenda 2030 sobre Desarrollo Sostenible y la Convención frente al Cambio Climático.</strong><span style="font-weight: 400;"> Ambos instrumentos podrán orientar a toda la humanidad en la ruta de la prosperidad y la seguridad del planeta, si se logra la suficiente voluntad política para su aplicación. Sin embargo, es necesario preguntarse si la OEA y los países miembros están debidamente preparados para desarrollar esta agenda común con eficiencia y efectividad. Posiblemente la respuesta más honesta nos lleve a la conclusión de que debemos emprender un proceso riguroso, pero acelerado, de mejoramiento institucional que garantice que tanto la OEA como cada uno de nuestros países esté en plena capacidad de hacer lo que le corresponda para asegurar el alcance de los objetivos fijados.</span></p> <p><span style="font-weight: 400;">5.- </span><strong>Esto ha llevado a la República Dominicana a entender que el tema central más oportuno para la cuadragésima sexta Asamblea General de la OEA debe ser “Fortalecimiento Institucional para el Desarrollo Sostenible en las Américas ”, </strong><span style="font-weight: 400;">de forma que dicha mejora institucional tenga un propósito común claramente identificado. En tal sentido, la próxima Asamblea General debe convertirse en el momento idóneo para la actualización y relanzamiento de la OEA, en procura de que siga siendo, cada vez más, un ente de promoción de la Convivencia Pacífica, de la Soberanía de los Estados, de la Democracia, de los Derechos Humanos, de la Seguridad y del Desarrollo Sostenible en el Continente. Para esto, la República Dominicana está creando las mejores condiciones organizativas, logísticas y ambientales para el debido desarrollo de las diversas reuniones, talleres, foros y plenarias que forman parte del periodo ordinario de sesiones.</span></p> <p><span style="font-weight: 400;">6.- Los 17 objetivos de desarrollo sostenible son: Fin de la pobreza; Hambre cero; Salud y bienestar; Educación de calidad; Igualdad de género; Agua limpia y saneamiento; Energía asequible y no contaminante; Trabajo decente y crecimiento económico; Industria, innovación e infraestructura; Reducción de las desigualdades; Ciudades y comunidades sostenibles; Producción y consumo responsables; Acción por el clima; Vida submarina; Vida de ecosistemas terrestres; Paz, justicia e instituciones sólidas; y Alianzas para lograr los objetivos. </span><strong>Al dar una mirada rápida a estos objetos de desarrollo sostenible, podemos concluir en que abordan las diversas dimensiones de los retos que tienen nuestras sociedades. Sin duda que su alcance, al menos en las Américas, implicará una nueva institucionalidad.</strong></p> <p><span style="font-weight: 400;">7.- En efecto, para acercarnos al alcance de estos objetivos en los próximos 15 años, los países de la región tendremos que hacer grandes esfuerzos por superar las limitaciones institucionales que han obstaculizado el desarrollo. Esto implicará asumir otro paradigma en la gestión pública, pues hasta ahora hemos preferido invertir en programas contra el hambre, pero no en el fortalecimiento institucional de las entidades que deben gestionar esos programas con eficiencia; hemos preferido invertir en el mejoramiento de la salud pública, construyendo más hospitales, sin modernizar la gestión del servicio; hemos preferido invertir en grandes y micro infraestructura, ignorando la inversión en los mecanismos de administración y mantenimiento de las mismas. </span><strong>En otras palabras, hemos estado haciendo grandes inversiones de recursos para superar los problemas que aquejan a nuestro países, sin apostar a instituciones fuertes que confieran eficiencia y sostenibilidad al desarrollo.</strong></p> <p><span style="font-weight: 400;">8.- </span><strong>Pero impulsar una nueva institucionalidad desde la OEA en los estados miembros, para el logro del desarrollo sostenible en las Américas, implica también una reforma y modernización de la misma OEA. </strong><span style="font-weight: 400;">Será necesario una evaluación situacional de la organización sobre la base de su carta constitutiva y del nuevo contexto internacional. Esto, sobre la base de los cuatro pilares de su accionar, a saber: Democracia, Derechos Humanos, Seguridad Multidimensional y Desarrollo Integral. De esa forma se podrán identificar las medidas a tomar para que la OEA pueda responder a este nuevo reto del desarrollo sostenible en los próximos 15 años.</span></p> <p><span style="font-weight: 400;">9.- </span><strong>Para que el desarrollo sea sostenible no es suficiente con disponer de recursos o contar con diagnósticos, políticas, planes y proyectos rigurosamente elaborados; es indispensable contar con instituciones eficientes y efectivas.</strong><span style="font-weight: 400;"> Esto implica nuevos marcos jurídicos adecuados a los intereses colectivos, estructuras instituciones coherentes con dicho orden legal, instrumentos y mecanismos modernos capaces de facilitar el abordaje de las problemáticas, y servidores públicos suficientemente capacitados y comprometidos con un nuevo ejercicio institucional.</span></p> <p><span style="font-weight: 400;">10.- </span><strong>Por esa razón no hay un momento más oportuno que el actual para unificar todos los esfuerzos de los organismos de cooperación internacional para impulsar una nueva institucionalidad en las Américas. </strong><span style="font-weight: 400;">Entidades como el Banco Mundial, el Banco Interamericanos de Desarrollo y las diversas agencias de cooperación para el desarrollo, entre otros, debieran revisar sus lineas de financiamiento para que enfaticen más la inversión en programas de fortalecimiento institucional, como complemento a los programas sectoriales de cooperación.</span></p> <p><span style="font-weight: 400;">11.- </span><strong>Ahora bien no solo se trata de institucionalidad en el Estado, pues el desarrollo sostenible de una sociedad no podría lograrse sólo con la actuación efectiva de las entidades públicas. </strong><span style="font-weight: 400;">La nueva institucionalidad para el desarrollo sostenible implica el fortalecimiento de las diferentes formas en las que se organizan los ciudadanos, sean empresariales, gremiales, académicas, laborales, comunitarias, etc. En tal sentido, la sostenibilidad del desarrollo estará condicionada también por la consolidación del Capital Social de cada nación.</span></p> <p><span style="font-weight: 400;">12.-</span><strong> La consecución de los objetivos de desarrollo sostenible implicará un ejercicio de corresponsabilidad en cada uno de nuestros países,</strong><span style="font-weight: 400;"> lo que implicará la promoción de una cultura de participación responsable. El mismo objetivo 17 está referido a las Alianzas para el desarrollo sostenible, las cuales no sólo deberán ser entre las naciones, sino también entre los diversos sectores sociales al interior de las mismas.</span></p> <p><span style="font-weight: 400;">13.- </span><strong>En definitiva, el tema central de la cuadragésima sexta Asamblea de la OEA, Fortalecimiento Institucional para el Desarrollo Sostenible en las Américas, representará una gran oportunidad para que dicho organismo y los países miembros hagan un gran aporte no solo a la región sino también a la humanidad. </strong><span style="font-weight: 400;">Por esa razón, cuando presenté la propuesta temática ante el Consejo Permanente el pasado viernes 19 de febrero, la República Dominicana recibió el respaldo de todos los países miembros. En efecto, de los 33 representantes de países miembros, presentes en el Consejo, más de 20 pidieron un turno para expresar su posición sobre la propuesta dominicana. Todas las exposiciones fueron a favor del tema propuesto, ampliando la argumentación de la validez del mismo. </span></p> <p><span style="font-weight: 400;">14.- </span><strong>Ante tal nivel de aprobación del tema, queda claro que en Santo Domingo podría definirse y aprobarse un extraordinario aporte al éxito de la Agenda 2030 de Naciones Unidas, desde la OEA.</strong><span style="font-weight: 400;"> Para esto, el Gobierno dominicano está haciendo todo el esfuerzo posible en la adecuada organización del periodo ordinario de sesiones correspondiente. El proceso de montaje de la Asamblea General ha implicado una intensa agenda de encuentros de trabajo con los diversos sectores del Estado y la Sociedad dominicana. Desde el mes de julio del 2015, la Cancillería ha sostenido reuniones de coordinación con diversos ministerios e instituciones sectoriales del gobierno, con organismos de seguridad y defensa, con comisiones de congresistas, con organizaciones de la sociedad civil, con entidades empresariales, con medios de comunicación, con universidades y academias, entre otras. De esta forma se ha logrado el involucramiento de todos los sectores de la vida nacional que tienen vinculación con los temas prioritarios de la OEA, creando las condiciones de un adecuado ambiente para la realización de la Asamblea General.</span></p> <p><span style="font-weight: 400;">15.- </span><strong>Si logramos que la Asamblea General de la OEA termine siendo exitosa en su organización y en su contenido, la República Dominicana estaría haciendo un gran aporte a las Américas. </strong><span style="font-weight: 400;">De esa forma ratificaremos el compromiso de nuestro país con la promoción  de la convivencia pacífica, del desarrollo sostenible y de la prosperidad de nuestro pueblo y de todos los pueblos de las Américas.</span></p> <p><em><span style="font-weight: 400;">Marzo 2016</span></em></p> <p><em><span style="font-weight: 400;">Santo Domingo, República Dominicana.</span></em></p> Leer completo

UNA NUEVA PERSPECTIVA DE COOPERACION INTERNACIONAL FRENTE AL CAMBIO CLIMATICO

2016-03-01 03:00:00
<p><span style="font-weight: 400;">1.- Por iniciativa del Consejo Nacional para el Cambio Climático y el Mecanismo de Desarrollo Limpio, junto al Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales y al Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo, fue realizada la 8va. Reunión de la Mesa de Coordinación de la Cooperación Internacional sobre Cambio Climático y Mecanismo de Desarrollo Limpio. En dicha actividad, participaron entidades públicas, privadas, académicas y organizaciones no gubernamentales comprometidas, de una u otra forma, en la protección del medio ambiente y en la preparación de la República Dominicana ante el Cambio Climático.</span></p> <p><span style="font-weight: 400;">2.- Esta 8va. reunión representa el avance en uno de los diversos procesos que el país está desarrollando para tomar las medidas adecuadas frente al impacto que podrían tener los efectos del Cambio Climático sobre nuestro territorio, especialmente después de las conclusiones de la Cumbre sobre Cambio Climático (COP 21) de París, a finales del 2015.   Y la misma nos remite a uno de los aspectos estratégicos de la actuación frente al Cambio Climático: el Financiamiento. Financiamiento no solo para disponer de recursos para realizar acciones de preparación y adecuación frente al cambio climático, sino también para dar el paso de tecnologías contaminantes o tecnologías limpias.</span></p> <p><span style="font-weight: 400;">3.- En todo el proceso de análisis y reflexión que ha venido haciendo la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sobre el fenómeno de Cambio Climático desde los años 90s., a través de las 21 convenciones de las partes (COP), ha quedado claramente establecido que no todos los países tienen la misma responsabilidad sobre los daños que el modelo de desarrollo ha causado a la atmósfera. Igualmente, ha quedado claro que no todos los países están siendo afectados de igual forma y magnitud por los efectos del cambio climático. Por lo anterior, aunque todos debemos asumir responsabilidades para salvar el planeta, las mismas deberán ser diferenciadas, correspondiendo a la realidad de cada territorio y de cada población.</span></p> <p><span style="font-weight: 400;">4.- Por esa razón, en naciones como China, Estados Unidos, Japón, Rusia y La India, que se encuentran entre las más contaminantes, será necesario concentrar gran parte del financiamiento sobre Cambio Climático a la transformación de tecnología, para reducir substancialmente la generación de CO2 y el impacto negativo sobre la atmósfera. Sin embargo, en países como Vietnam, Filipinas, Honduras, Nicaragua, Haití y República Dominicana, que se encuentran entre los más vulnerables ante el Cambio Climático, será indispensable focalizar la mayor proporción de recursos a medidas de prevención, preparación y adecuación ante sus efectos.</span></p> <p><span style="font-weight: 400;">5.- Sin dudas, el compromiso de migrar a una cultura de desarrollo limpio debe ser un compromiso de todos, independientemente de la responsabilidad que se tenga con los daños causados. Por esa razón, será necesario que aun en los países más vulnerables a los efectos del Cambio Climático, se establezcan políticas de reducción de la contaminación y del deterioro del medio ambiente.</span></p> <p><span style="font-weight: 400;">6.- En el caso de la República Dominicana, sin lugar a dudas se hace indispensable promocionar con normativas e incentivos el uso de tecnologías más amables con el ambiente, en un proceso gradual pero sostenido. Esto sin olvidar que nuestro mayor reto está en prepararnos oportunamente frente a los embates de los efectos del Cambio Climático. Por esta razón, la posición presentada por la República Dominicana en la pasada Cumbre de Paris (COP 21), abordó tanto aspectos de aplicación de nuevas tecnologías como de reducción de la vulnerabilidad.</span></p> <p><span style="font-weight: 400;">7.- En efecto, la Posición País se estructuró conforme a las 6 áreas acordadas en la COP 20 de Lima, Perú en 2014, a saber: Mitigación, Adaptación, Financiamiento, Transferencia y Desarrollo de Tecnologías, Creación de Capacidades, y Transparencia en la Gestión de acciones. Dentro de los criterios que plantea la Posición País en cada una de estas áreas están: </span></p> <ul> <li style="font-weight: 400;"><span style="font-weight: 400;">Que se confiera responsabilidades proporcionales entre los países conforme al grado de participación que cada uno tiene en la producción del Cambio Climático.</span></li> </ul> <ul> <li style="font-weight: 400;"><span style="font-weight: 400;">Que se confiera un tratamiento focalizado a los países más vulnerables a los efectos del Cambio Climático (la Rep. Dominicana es el 8vo. País más vulnerable ante los efectos atmosféricos). </span></li> </ul> <ul> <li style="font-weight: 400;"><span style="font-weight: 400;">Que se fomenten relaciones de cooperación para las acciones de Mitigación y Adaptación. </span></li> </ul> <ul> <li style="font-weight: 400;"><span style="font-weight: 400;">Que se promueva la participación de sectores empresariales, académicos, sociales, entre otros.</span></li> </ul> <p><span style="font-weight: 400;">8.- De esta posición - país se puede deducir que para la República Dominicana no solo es importante desarrollar acciones en las dos dimensiones de la problemática (desarrollo limpio y mitigación de efectos), sino también procurar la participación de todos los sectores de la nación en la actuación frente al Cambio Climático. Esto encierra un verdadero sentido de corresponsabilidad multisectorial en el país, que incluya no solo a las entidades del poder ejecutivo, sino también a los otros estamentos del Estado como el Congreso, las Altas Cortes y los Gobiernos Locales. A la vez, que involucre a los diversos sectores productivos, a las academias y a las diferentes organizaciones de la sociedad.</span></p> <p><span style="font-weight: 400;">9.- Como parte del acuerdo del concierto de naciones frente al problema del Cambio Climático, la actuación contra sus efectos se ha convertido en uno de los ejes priorizados por la cooperación internacional en sus diversas modalidades. Ya sea a través de donación de fondos no reembolsables o a través de cooperación técnica, gran parte de la oferta estará dirigida a planes, programas, proyectos y acciones frente al Cambio Climático, especialmente en los países más vulnerables.</span></p> <p><span style="font-weight: 400;">10.- En este nuevo contexto, en el cual la República Dominicana no solo cuenta con una nueva política exterior, sino que se encuentra en la face final del establecimiento de una nueva política de cooperación internacional, el abordaje de la financiación de la actuación frente al Cambio Climático deberá ser innovador. Si es cierto que será indispensable la disposición de importantes montos del presupuesto nacional, a través de las entidades competentes, para la reducción y control de la vulnerabilidad; no es menos cierto que será necesario contar con el apoyo de la cooperación internacional tanto en la financiación como en la asistencia técnica, como factor catalizador de la aceleración de medidas ante los potenciales daños inminentes en nuestro territorio.</span></p> <p><span style="font-weight: 400;">11.- Para estructurar un abordaje innovador de la cooperación internacional ante el Cambio Climático partiremos de la nueva visión que encierra la política exterior de la República Dominicana, al privilegiar la diplomacia multilateral en la región. Si tomamos en cuenta que los países del Caribe se encuentran entre los más vulnerables a los efectos del Cambio Climático, y que la actuación frente a la problemática no puede abordarse de forma unilateral, será necesario promocionar la acción multilateral. Así pues, la Cooperación Internacional deberá contemplar iniciativas colectivas que faciliten la coordinación y el intercambio entre los países.</span></p> <p><span style="font-weight: 400;">12.- Por otra parte, la nueva política de cooperación internacional de la República Dominicana reconoce la capacidad que ha generado el país para ofertar cooperación a otras naciones. Partiendo de ese reconocimiento, se pretende cambiar el perfil de un país que solo recibe cooperación a un país que es capaz de ofertar cooperación a otras naciones. Esta visión es coincidente con el objetivo de nuestra política exterior que procura reposicionar la imagen - país desde una práctica de compromiso, de corresponsabilidad, de solidaridad y cooperación para con el desarrollo de otros pueblos en al región.</span></p> <p><span style="font-weight: 400;">13.- Desde esta perspectiva, la actuación frente al cambio climático puede representar una oportunidad para ejercer una nueva práctica de la cooperación internacional para la República Dominicana. Esto, no solo en su relación con las entidades que ya ejercen cooperación con diversos programas en nuestro país, sino también en el marco de nuestra participación en organismos multilaterales regionales como la Asociación  de Estados del Caribe (AEC), el Sistema de Integración de Centroamérica (SICA) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC).</span></p> <p><span style="font-weight: 400;">14.- En efecto, la República Dominicana deberá asumir con carácter de corresponsabilidad la gestión de la cooperación internacional que sea orientada a los efectos del Cambio Climático, coordinando con las agencias y países que nos apoyen una estrategia que no solo beneficie a nuestro país sino a toda la región, especialmente al Caribe. Pues desde la ética diplomática no sería responsable trabajar solo en la reducción de nuestras vulnerabilidades, a espaldas de la situación de los pequeños estados insulares del Caribe y de las naciones de Centroamérica.</span></p> <p><span style="font-weight: 400;">15.- Por otro lado, será indispensable, para que la actuación frente al Cambio Climático sea sostenible, que la Cooperación Internacional contemple el apoyo a una nueva institucionalidad de la gestión pública vinculada a este accionar. La experiencia nos demuestra que uno de los factores que, con frecuencia, obstaculizan la efectividad de la inversión en políticas públicas es la debilidad institucional. En otras palabras, el reto de enfrentar los efectos del Cambio Climático en países como el nuestro, lleva consigo el reto del fortalecimiento institucional para una gestión sostenible.</span></p> <p><span style="font-weight: 400;">16.- Desde la perspectiva de la resiliencia, la amenaza del Cambio Climático para la República Dominicana, a demás de un gran reto, puede representar una gran oportunidad para poner en práctica una nueva forma de gestión de la Cooperación Internacional. Una gestión más estratégica, más práctica, más corresponsable, más solidaria, más sostenible y más efectiva, que no sólo nos ayude a reducir el grado de vulnerabilidad que presenta el país, sino también que nos facilite aportar a nuestra región. Ya la República Dominicana está llamada, en el marco de sus limitaciones y sus avances, a ser un sujeto de incidencia en el contexto regional y global; y la Cooperación Internacional puede ser una práctica oportuna para este gesto de responsabilidad para con las demás naciones.</span></p> <p><em><span style="font-weight: 400;">Marzo 2016</span></em></p> <p><strong><em><span style="font-weight: 400;">Santo Domingo, República Dominicana.</span></em></strong></p> Leer completo

REPUBLICA DOMINICANA, CAPITAL DE LATINOAMERICA Y EL CARIBE

2016-02-01 03:00:00
<p><span style="font-weight: 400;">1.- El pasado 27 de enero la República Dominicana asumió la Presidencia Pro Témpore de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), en un acto en el cual el Presidente de Ecuador Rafael Correa entregó la conducción del Organismo al Presidente dominicano Danilo Medina. Dicho acto fue la culminación de la IV Cumbre de Jefes de Estado y Gobierno de la CELAC, en la sede de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) en Quito, Ecuador. Con la asunción de tal responsabilidad, </span><strong>la República Dominicana se convierte en la Capital de Latinoamérica y el Caribe durante todo el 2016.</strong></p> <p><span style="font-weight: 400;">2.- En efecto, al asumir la presidencia pro témpore de la CELAC, nuestro país será el escenario de múltiples actividades internacionales para dialogo y coordinación multilateral como parte del programa de acción aprobado en la pasada Cumbre. Encuentros técnicos, Reuniones Ministeriales, Reuniones de Cancilleres, Foros Interregionales, Foros Sectoriales, y una Cumbre de Jefes de Estado y Gobierno, serán los tipos de actividades que desarrollaremos en nuestro territorio, con la participación de las 33 delegaciones de los países miembros y otras tantas de organismos internaciones y países de diversas regiones. </span><strong>Es por esto que podemos asegurar que la República Dominicana será el escenario central de la diplomacia multilateral de la región, durante el presente año.</strong></p> <p><span style="font-weight: 400;">3.- La Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños es un espacio de diálogo político conformado por las naciones de América, exceptuando a los Estados Unidos y Canadá, unas 33 en total. Formalmente, luego de un arduo proceso de conformación, la CELAC inició su operación con la presidencia pro témpore de Chile en 2012, posteriormente asumió su conducción Cuba en 2013, luego Costa Rica en 2014 y Ecuador en 2015. </span><strong>La experiencia regional ha sido muy importante, pues ha permitido profundizar en el debate de los temas más importantes de la región</strong><span style="font-weight: 400;"> desde los niveles técnicos hasta el máximo nivel de los Jefes de Estado y Gobierno.</span></p> <p><span style="font-weight: 400;">4.- Sin embargo, la tarea no ha sido fácil por la heterogeneidad de la región en lo relativo a las variables económicas, geográficas, demográficas, políticas y culturales. </span><strong>En efecto, esa diversidad hace complejo el diálogo multilateral y la coordinación de acciones comunes</strong><span style="font-weight: 400;">. La región presenta, al menos, cinco idiomas oficiales, al contar con 13 países angloparlantes y 17 hispanopartantes, más Brasil, Haití y Surinam cuyos idiomas oficiales son el Portugués, el Francés y el Neerlandés, respectivamente. Por otro lado hay países como Brasil con una población superior a los 200 millones de  habitantes y una superficie territorial de 8,511,996 Kms2; y, a la vez, países como San Cristóbal y Nieves (Saint Kitts and Nevis) con menos de 55 mil habitantes y un territorio de apenas 261 Kms2. Así mismo, encontramos países como formas de gobierno diversas, a saber: presidenciales federados como México, presidenciales unitarios como Panamá, monarquías parlamentarias como Jamaica, monarquías constitucionales como Barbados, repúblicas parlamentarias como Trinidad y Tobago, repúblicas representativas como Surinam, etc. Igualmente, se pueden identificar países como Uruguay con un PIB per capita superior a los 16 mil dólares, sin embargo hay otros con menos de  3 mil dólares.</span></p> <p><span style="font-weight: 400;">5.- </span><strong>Este mosaico multisituacional representa una gran riqueza con extraordinario potencial para el establecimiento de una agenda de desarrollo común.</strong><span style="font-weight: 400;"> Ahora bien, dicha empresa es compleja, ya que requiere de la armonización de intereses, de escalas, de ritmos y momentos. Por esa razón, asumir la presidencia pro témpore de la CELAC amerita de la suficiente madurez institucional que permita facilitar el diálogo, la reflexión, la toma de decisiones y la coordinación de actuación colectiva entre los Estados miembros. Si es cierto que la heterogeneidad de la región confiere un carácter complejo a la gestión de la CELAC, no es menos cierto que la dinámica internacional en la cual debe actuar es igualmente compleja.</span></p> <p><span style="font-weight: 400;">6.- </span><strong>En efecto, la cambiante coyuntura internacional genera constantemente grandes retos a todas las naciones.</strong><span style="font-weight: 400;"> Hoy en día los países latinoamericanos y caribeños se encuentran amenazados por importantes fenómenos regionales y globales de diversas naturalezas. Los drásticos cambios en la económica mundial, el crimen organizado transnacional, el cambio climático, entre otros, son factores que no pueden ser abordados solamente desde el accionar individual de los Estados. Este contexto internacional demanda, por tanto, la acción mancomunada de los Estados de la región, para ser más efectivos en la solución de sus problemas.</span></p> <p><span style="font-weight: 400;">7.- </span><strong>La diplomacia multilateral, hoy más que nunca, cobra un significado estratégico en nuestra región, </strong><span style="font-weight: 400;">ya que esa heterogeneidad que caracteriza a Latinoamérica y el Caribe hace necesario la aplicación de mecanismos de diálogo e interacción, para un uso más inteligente de nuestros valores y fortalezas. La sinergia que nos permiten los organismos y espacios de diálogo, subregionales y regionales, es la clave para la sostenibilidad de la actuación para el desarrollo de nuestros pueblos.</span></p> <p><span style="font-weight: 400;">8.- En tal sentido, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños está cumpliendo ese rol estratégico para la región, el cual debe seguir siendo afianzado.  La pasada Cumbre de Jefes de Estado y Gobierno de la CELAC en Quito, fue una ocasión especial para continuar la apuesta a la actuación mancomunada frente a la inestabilidad económica, al crimen organizado, al impacto del Cambio Climático, al hambre y a la pobreza. </span><strong>Esta Cumbre, en la cual la República Dominicana asumió la coordinación de la CELAC, fue un momento de reafirmación de todo aquello que nos une, más allá de las diferencias y desacuerdos que puedan existir.</strong></p> <p><span style="font-weight: 400;">9.- </span><strong>Para el periodo de trabajo 2016-2017, los Jefes de Estado y Gobierno de la CELAC acordaron centrar la agenda de la entidad en los objetivos de desarrollo sostenible</strong><span style="font-weight: 400;"> establecidos por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en septiembre de 2015. Estos 17 objetivos abordan de una u otra forma los diversos problemas que caracterizan la región, especialmente aquellos que focalizan la pobreza, el hambre, la salud, la educación, el saneamiento, la energía, la seguridad, el cambio climático, el empleo y la institucionalidad.</span></p> <p><span style="font-weight: 400;">10.- </span><strong>Por esa razón la presidencia pro témpore de la República Dominicana tendrá como principal responsabilidad crear las condiciones para que el concierto de Naciones miembros de la CELAC puedan definir, de forma conjunta, lineamientos de actuación</strong><span style="font-weight: 400;"> que ayuden a los gobiernos a formular políticas y programas encaminados al logro de los objetivos de desarrollo sostenible, sobre la base de las condiciones específicas de cada país. Para esos fines ya hemos procurado la asistencia y acompañamiento de entidades especializadas de la Organización de las Naciones Unidas.</span></p> <p><span style="font-weight: 400;">11.- </span><strong>El éxito de un espacio de diálogo político multilateral a escala regional como la CELAC estará fundado en la premisa de que el Proyecto Colectivo no atente contra los Proyectos Nacionales de cada país. </strong><span style="font-weight: 400;">Para lograr eso, la República Dominicana deberá conocer la situación particular de cada Nación miembro, y el momento histórico por el cual está pasando; deberá entender las prioridades de la política exterior de cada país de la región; y deberá interpretar adecuadamente las expectativas que cada parte de la Comunidad se ha creado respecto al rol de la misma. Esa capacidad de conocimiento, entendimiento e interpretación, en el marco de la complejidad de la CELAC, será la clave para la efectividad de la gestión dominicana al frente de dicho espacio multilateral.</span></p> <p><span style="font-weight: 400;">12.- </span><strong>En tal sentido, la diplomacia de la República Dominicana estará a prueba durante todo el 2016.</strong><span style="font-weight: 400;"> No habrá excusas para la inoperancia, no habrá espacio para la conformidad, no habrá momento de tranquilidad, no habrá oportunidad para la rutina. Conscientes de este destino, la Cancillería de la República ha ido tomando todas las medidas necesarias para la preparación del personal diplomático y administrativo. Desde julio de 2015 estructuramos un equipo de trabajo técnico - administrativo con todas las atribuciones necesarias para asumir cada uno de los compromisos que encierra la presidencia pro témpore de la CELAC.</span></p> <p><span style="font-weight: 400;">13.- </span><strong>La coordinación de dicho equipo fue asignada a una troica conformada por la viceministra Dra. Alejandra Liriano como coordinadora nacional, el embajador Miguel Fersobe como coordinador adjunto responsable del equipo técnico y el embajador Freddy Radhamés Rodríguez como coordinador adjunto responsable del equipo administrativo.</strong><span style="font-weight: 400;"> Entre las áreas cubiertas dentro del equipo de trabajo se encuentran las encargadas de  documentos sustantivos, declaraciones, secretaría, acreditaciones, pasajes, hospedaje, eventos, seguridad, cultura, conserjería, tecnología, comunicación, prensa, visibilidad, protocolo y ceremonial, transportación, voluntariado, traducciones, interpretaciones, foros interregionales, etc.</span></p> <p><span style="font-weight: 400;">14.- Para el entrenamiento del equipo de trabajo se partió del conocimiento de las experiencia de las últimas dos presidencias pro témpore, la de Ecuador y la de Costa Rica. Compartir con los funcionarios de las cancillerías de ambos países, sus experiencias en el montaje y desarrollo de las múltiples actividades de la CELAC, fue fundamental para que en corto tiempo nuestro equipo sintonizara con la lógica y naturaleza de los eventos a coordinar. </span><strong>El proceso de preparación ha sido intenso en los últimos siete meses, y se ha aprovechado profundamente gracias a la gran experiencia previa del equipo de trabajo de nuestra Cancillería y al sólido compromiso que todo el personal ha asumido por la excelencia</strong><span style="font-weight: 400;"> en la conducción de la presidencia pro témpore de la CELAC.</span></p> <p><span style="font-weight: 400;">15.- </span><strong>Ahora bien, la efectividad de la conducción de la CELAC no solo dependerá de la buena preparación de la Cancillería, sino también de la adecuada participación de las diversas entidades del Estado y de la sociedad</strong><span style="font-weight: 400;"> involucradas en los temas a trabajar en los diferentes eventos regionales. Partiendo de este entendimiento fue desarrollado un proceso de información y coordinación con ministerios e instituciones sectoriales del Estado, con comisiones del Congreso Nacional, con organismos de control interno, con los cuerpos castrenses y de seguridad, con universidades y academias, con organizaciones de la sociedad civil, con los medios de prensa, entre otras entidades.</span></p> <p><span style="font-weight: 400;">16.- </span><strong>Igualmente, considerando la importancia que reviste el informar y orientar debidamente a la población sobre la agenda internacional de la República Dominicana en el 2016,</strong><span style="font-weight: 400;"> se realizaron dos seminarios para comunicadores de los diversos medios de información del país. En dichos seminarios participaron unos 100 profesionales de la comunicación a los cuales se les explicó el conjunto de aspectos que componen toda la agenda de la CELAC. Además los especialistas del Instituto de Educación Superior en Formación Diplomática y Consular “Dr. Eduardo Latorre” (INESDYC) introdujeron a los comunicadores en los conceptos básicos de la Diplomacia y de la actual Política Exterior del país.</span></p> <p><span style="font-weight: 400;">17.- </span><strong>En lo personal, debo reconocer que estos seminarios dirigidos a comunicadores han sido unas de las actividades más motivadoras que he tenido en el proceso de preparación de nuestra presidencia pro tempero de la CELAC. </strong><span style="font-weight: 400;">Esto debido al entusiasmo que expresaron cada uno de los profesionales del periodismo que estuvo con nosotros. Su extrema disciplina con la puntualidad, su interés absoluto en aprender cada tema  explicado, su  atención permanente a las exposiciones y el compromiso testimoniado para con su país, al dedicarse con alegría a ampliar sus conocimientos. No sólo yo quedé altamente motivado por la actitud de estos comunicadores, sino todo el personal diplomático que pudo compartir con ellos y ellas.</span></p> <p><span style="font-weight: 400;">18.- Luego de la Cumbre de Jefes de Estado y Gobierno de la CELAC, en el mes de enero del presente año, en Quito, se agotó otro procedimiento de transmisión de la presidencia pro témpore a nivel operativo en el seno de la Organización de Naciones Unidas. El pasado 18 de febrero, me correspondió firmar el acuerdo de recepción de la presidencia pro témpore de parte del representante de Ecuador. </span><strong>Este solemne acto, frente a todos los jefes de misión de los países miembros ante la ONU, contó con la participación del Secretario General de Naciones Unidas, Ban Ki-moon. </strong><span style="font-weight: 400;">Su presencia y su discurso fueron testimonio del compromiso de apoyo de la ONU al desarrollo de la CELAC, como espacio estratégico multilateral de la región.</span></p> <p><span style="font-weight: 400;">19.- En definitiva, la República Dominicana está totalmente preparada para asumir con eficiencia la conducción de la CELAC durante el periodo 2016 - 2017, no solo desde la Cancillería, sino desde las entidades sectoriales vinculadas a la agenda. </span><strong>Es una ardua tarea que podremos desempeñar al más alto nivel si logramos concitar la participación de todos los sectores sociales de la Nación.</strong><span style="font-weight: 400;"> Hoy, más que nunca, la República Dominicana merece esta oportunidad, de nosotros dependerá aprovecharla en su verdadera magnitud.</span></p> <p><em><span style="font-weight: 400;">Febrero 2016</span></em></p> <p><em><span style="font-weight: 400;">Santo Domingo, República Dominicana</span></em></p> Leer completo

DEONTOLOGIA DE LA DIPLOMACIA EN LA POLITICA EXTERIOR

2016-02-01 03:00:00
<p><span style="font-weight: 400;">Desde mi punto de vista el mayor reto que debe enfrentar una naci</span><span style="font-weight: 400;">ó</span><span style="font-weight: 400;">n como la dominicana es el fortalecimiento de sus instituciones, comenzando por las p</span><span style="font-weight: 400;">ú</span><span style="font-weight: 400;">blicas. M</span><span style="font-weight: 400;">á</span><span style="font-weight: 400;">s que la pobreza, la desigualdad, la inseguridad, el desempleo, etc., es la debilidad institucional lo que urge atender hoy en d</span><span style="font-weight: 400;">í</span><span style="font-weight: 400;">a, junto a las medidas encaminadas a reducir esas problem</span><span style="font-weight: 400;">á</span><span style="font-weight: 400;">ticas.</span></p> <p><span style="font-weight: 400;">Las grandes debilidades institucionales del Estado se manifiestan en todas las dimensiones: la normativa, la estructural, la instrumental, y fundamentalmente la humana. Esto se traduce ante los ojos de la gente, a veces como inoperancia, como deficiencia, como indiferencia, como abuso de poder o como corrupci</span><span style="font-weight: 400;">ó</span><span style="font-weight: 400;">n.  Dichas falencias se pueden identificar en la conducta de un obrero, de un capataz, de una secretaria, de un t</span><span style="font-weight: 400;">é</span><span style="font-weight: 400;">cnico, de un director, de un legislador, de un magistrado o de un ministro.</span></p> <p><span style="font-weight: 400;">Por lo tanto, la superaci</span><span style="font-weight: 400;">ó</span><span style="font-weight: 400;">n de estas debilidades no depende s</span><span style="font-weight: 400;">ó</span><span style="font-weight: 400;">lo de la disponibilidad de recursos, sino tambi</span><span style="font-weight: 400;">é</span><span style="font-weight: 400;">n de la asunci</span><span style="font-weight: 400;">ó</span><span style="font-weight: 400;">n de valores, principios y de vocaci</span><span style="font-weight: 400;">ó</span><span style="font-weight: 400;">n de servicio. En tal sentido, todo an</span><span style="font-weight: 400;">á</span><span style="font-weight: 400;">lisis sobre el problema institucional en Rep</span><span style="font-weight: 400;">ú</span><span style="font-weight: 400;">blica Dominicana debe abordar la cuesti</span><span style="font-weight: 400;">ó</span><span style="font-weight: 400;">n de la </span><span style="font-weight: 400;">é</span><span style="font-weight: 400;">tica en el servicio p</span><span style="font-weight: 400;">ú</span><span style="font-weight: 400;">blico, m</span><span style="font-weight: 400;">á</span><span style="font-weight: 400;">s all</span><span style="font-weight: 400;">á </span><span style="font-weight: 400;">de los asuntos normativos, estructurales e instrumentales.</span></p> <p><span style="font-weight: 400;">Ahora bien, la experiencia en diversas instituciones del Estado me ha demostrado que la </span><span style="font-weight: 400;">é</span><span style="font-weight: 400;">tica en la gesti</span><span style="font-weight: 400;">ó</span><span style="font-weight: 400;">n p</span><span style="font-weight: 400;">ú</span><span style="font-weight: 400;">blica trasciende a lo estrictamente moral. Hoy en d</span><span style="font-weight: 400;">í</span><span style="font-weight: 400;">a ya no es suficiente contar con personas cargadas de principios y valores morales en el servicio p</span><span style="font-weight: 400;">ú</span><span style="font-weight: 400;">blico. Por lo menos, en un Estado Moderno ya eso no es suficiente. Es indispensable contar con personas que, adem</span><span style="font-weight: 400;">á</span><span style="font-weight: 400;">s de morales, tengan vocaci</span><span style="font-weight: 400;">ó</span><span style="font-weight: 400;">n de servicio y compromiso con el bien p</span><span style="font-weight: 400;">ú</span><span style="font-weight: 400;">blico. Aqu</span><span style="font-weight: 400;">í </span><span style="font-weight: 400;">radica la </span><span style="font-weight: 400;">é</span><span style="font-weight: 400;">tica del servidor p</span><span style="font-weight: 400;">ú</span><span style="font-weight: 400;">blico. En otras palabras, ya no es satisfactorio para la poblaci</span><span style="font-weight: 400;">ó</span><span style="font-weight: 400;">n dominicana contar con instituciones p</span><span style="font-weight: 400;">ú</span><span style="font-weight: 400;">blicas y servidores p</span><span style="font-weight: 400;">ú</span><span style="font-weight: 400;">blicos transparentes y serios, se espera que adem</span><span style="font-weight: 400;">á</span><span style="font-weight: 400;">s sean eficientes y efectivos en las funciones que ejercen.</span></p> <p><span style="font-weight: 400;">Porque ya no basta que la actuaci</span><span style="font-weight: 400;">ó</span><span style="font-weight: 400;">n del Estado sea solamente legal, la sociedad   adem</span><span style="font-weight: 400;">á</span><span style="font-weight: 400;">s espera que sea leg</span><span style="font-weight: 400;">í</span><span style="font-weight: 400;">tima. Es decir, que dicha pr</span><span style="font-weight: 400;">á</span><span style="font-weight: 400;">ctica genere confianza en la colectividad. De esto se deriva que en la actualidad la cohesi</span><span style="font-weight: 400;">ó</span><span style="font-weight: 400;">n de las sociedades se mida por la madurez del Capital Social que experimenten, es decir, por el grado de confianza en las instituciones, entre otras variables. En tal sentido, partimos del convencimiento de que es precisamente la Etica en el Servicio P</span><span style="font-weight: 400;">ú</span><span style="font-weight: 400;">blico, la piedra angular de la legitimidad de la actuaci</span><span style="font-weight: 400;">ó</span><span style="font-weight: 400;">n del Estado, como expresi</span><span style="font-weight: 400;">ó</span><span style="font-weight: 400;">n de fortaleza institucional.</span></p> <p><span style="font-weight: 400;">En las </span><span style="font-weight: 400;">ú</span><span style="font-weight: 400;">ltimas dos d</span><span style="font-weight: 400;">é</span><span style="font-weight: 400;">cadas, el Estado dominicano se ha ido reformando y modernizando con la transformaci</span><span style="font-weight: 400;">ó</span><span style="font-weight: 400;">n progresiva de su marco jur</span><span style="font-weight: 400;">í</span><span style="font-weight: 400;">dico. Hemos visto nuevas leyes en los </span><span style="font-weight: 400;">á</span><span style="font-weight: 400;">mbitos de la gesti</span><span style="font-weight: 400;">ó</span><span style="font-weight: 400;">n financiera p</span><span style="font-weight: 400;">ú</span><span style="font-weight: 400;">blica, de la contabilidad gubernamental, de las compras y contrataciones, del control interno, de la transparencia institucional, de la funci</span><span style="font-weight: 400;">ó</span><span style="font-weight: 400;">n p</span><span style="font-weight: 400;">ú</span><span style="font-weight: 400;">blica, de la administraci</span><span style="font-weight: 400;">ó</span><span style="font-weight: 400;">n central, de los gobiernos locales, de la participaci</span><span style="font-weight: 400;">ó</span><span style="font-weight: 400;">n social, de la administraci</span><span style="font-weight: 400;">ó</span><span style="font-weight: 400;">n de la justicia, del control sobre la actuaci</span><span style="font-weight: 400;">ó</span><span style="font-weight: 400;">n p</span><span style="font-weight: 400;">ú</span><span style="font-weight: 400;">blica, entre otros aspectos de operaci</span><span style="font-weight: 400;">ó</span><span style="font-weight: 400;">n del Estado. Este proceso fue coronado con la reforma constitucional de enero de 2010 que confiri</span><span style="font-weight: 400;">ó </span><span style="font-weight: 400;">un car</span><span style="font-weight: 400;">á</span><span style="font-weight: 400;">cter m</span><span style="font-weight: 400;">á</span><span style="font-weight: 400;">s integral a la nueva visi</span><span style="font-weight: 400;">ó</span><span style="font-weight: 400;">n sobre el Estado dominicano.</span></p> <p><span style="font-weight: 400;">En ese proceso de reforma se han invertido grandes recursos, no solamente financieros, sino tambi</span><span style="font-weight: 400;">é</span><span style="font-weight: 400;">n humanos. La cooperaci</span><span style="font-weight: 400;">ó</span><span style="font-weight: 400;">n internacional ha realizado un aporte substancialmente, facilitando asistencia presupuestaria y t</span><span style="font-weight: 400;">é</span><span style="font-weight: 400;">cnica, las instituciones nacionales han invertido parte de sus presupuestos y tiempo de su personal t</span><span style="font-weight: 400;">é</span><span style="font-weight: 400;">cnico en la ruta de la modernizaci</span><span style="font-weight: 400;">ó</span><span style="font-weight: 400;">n. Es decir, que posiblemente nos queda poco por transformar y reformar en el </span><span style="font-weight: 400;">á</span><span style="font-weight: 400;">mbito de la estructura jur</span><span style="font-weight: 400;">í</span><span style="font-weight: 400;">dica del accionar oficial. Pero resulta que aun la poblaci</span><span style="font-weight: 400;">ó</span><span style="font-weight: 400;">n no percibe una transformaci</span><span style="font-weight: 400;">ó</span><span style="font-weight: 400;">n real del Estado a la hora de procurar sus servicios y acciones para solucionar las necesidades cotidianas. Aun la sociedad no logra desarrollar un nivel satisfactorio de confianza en las instituciones p</span><span style="font-weight: 400;">ú</span><span style="font-weight: 400;">blicas.</span></p> <p><span style="font-weight: 400;">La explicaci</span><span style="font-weight: 400;">ó</span><span style="font-weight: 400;">n puede estar en que no es suficiente contar con un marco jur</span><span style="font-weight: 400;">í</span><span style="font-weight: 400;">dico moderno para operar como un Estado eficiente. Se hace necesario que la transformaci</span><span style="font-weight: 400;">ó</span><span style="font-weight: 400;">n se materialice al interno de las estructuras institucionales y al interior del servidor p</span><span style="font-weight: 400;">ú</span><span style="font-weight: 400;">blico. Se hace indispensable que sigamos insistiendo en el cambio del entramado org</span><span style="font-weight: 400;">á</span><span style="font-weight: 400;">nico de las entidades p</span><span style="font-weight: 400;">ú</span><span style="font-weight: 400;">blicas para mayor adecuaci</span><span style="font-weight: 400;">ó</span><span style="font-weight: 400;">n a los nuevos tiempos, en el cambio de los procedimientos y los mecanismos de dotaci</span><span style="font-weight: 400;">ó</span><span style="font-weight: 400;">n de servicios para mayor eficiencia, en el mejoramiento de las condiciones laborales del servidor p</span><span style="font-weight: 400;">ú</span><span style="font-weight: 400;">blico para dignificar su trabajo, y en el cambio de su actitud y comportamiento ante la responsabilidad que tiene frente a las necesidades y requerimientos de la poblaci</span><span style="font-weight: 400;">ó</span><span style="font-weight: 400;">n.</span></p> <p><span style="font-weight: 400;">Por esta raz</span><span style="font-weight: 400;">ó</span><span style="font-weight: 400;">n, en el gobierno que encabeza el Presidente Danilo Medina se han estado realizando grandes esfuerzos por fortalecer las instituciones p</span><span style="font-weight: 400;">ú</span><span style="font-weight: 400;">blicas y hacer m</span><span style="font-weight: 400;">á</span><span style="font-weight: 400;">s transparente su gesti</span><span style="font-weight: 400;">ó</span><span style="font-weight: 400;">n. Medidas como la restricci</span><span style="font-weight: 400;">ó</span><span style="font-weight: 400;">n del gasto p</span><span style="font-weight: 400;">ú</span><span style="font-weight: 400;">blico desde el inicio de su gesti</span><span style="font-weight: 400;">ó</span><span style="font-weight: 400;">n, puesta en operaci</span><span style="font-weight: 400;">ó</span><span style="font-weight: 400;">n de la cuenta </span><span style="font-weight: 400;">ú</span><span style="font-weight: 400;">nica y fortalecimiento de los mecanismos de control interno, democratizaci</span><span style="font-weight: 400;">ó</span><span style="font-weight: 400;">n de las compras y contrataciones p</span><span style="font-weight: 400;">ú</span><span style="font-weight: 400;">blicas, establecimiento de las comisiones de veedur</span><span style="font-weight: 400;">í</span><span style="font-weight: 400;">a en las diversas instituciones oficiales con la participaci</span><span style="font-weight: 400;">ó</span><span style="font-weight: 400;">n de la sociedad civil, mejoramiento de los portales digitales p</span><span style="font-weight: 400;">ú</span><span style="font-weight: 400;">blicos, creaci</span><span style="font-weight: 400;">ó</span><span style="font-weight: 400;">n de m</span><span style="font-weight: 400;">ú</span><span style="font-weight: 400;">ltiples comisiones mixtas para el manejo de pol</span><span style="font-weight: 400;">í</span><span style="font-weight: 400;">ticas p</span><span style="font-weight: 400;">ú</span><span style="font-weight: 400;">blicas con el sector privado y encuentros cotidianos cara a cara del presidente con la poblaci</span><span style="font-weight: 400;">ó</span><span style="font-weight: 400;">n, entre otras tantas iniciativas, han permitido avanzar en el proceso de fortalecimiento institucional.</span></p> <p><span style="font-weight: 400;">Sin embargo, aun nos falta mucho por hacer, en la ruta de instauraci</span><span style="font-weight: 400;">ó</span><span style="font-weight: 400;">n de un Estado verdaderamente moral y </span><span style="font-weight: 400;">é</span><span style="font-weight: 400;">tico, realmente legal y leg</span><span style="font-weight: 400;">í</span><span style="font-weight: 400;">timo a la vez. Esto amerita de la suma de muchas voluntades, de prop</span><span style="font-weight: 400;">ó</span><span style="font-weight: 400;">sitos compartidos, de actuaciones colectivas por parte de los partidos pol</span><span style="font-weight: 400;">í</span><span style="font-weight: 400;">ticos, de las entidades empresariales, de las organizaciones de la sociedad civil, de las entidades religiosas, de las academias, de la sociedad en conjunto.</span></p> <p><span style="font-weight: 400;">Estoy convencido de que el Estado mismo, es decir, los que de una u otra forma estamos en la conducci</span><span style="font-weight: 400;">ó</span><span style="font-weight: 400;">n del Estado, somos los principales responsables de que avancemos o retrocedamos en la construcci</span><span style="font-weight: 400;">ó</span><span style="font-weight: 400;">n de un nuevo estadio de desarrollo institucional. Pero igualmente, estoy convencido de que no es una tarea solo de los pol</span><span style="font-weight: 400;">í</span><span style="font-weight: 400;">ticos y de los servidores p</span><span style="font-weight: 400;">ú</span><span style="font-weight: 400;">blicos, sino tambi</span><span style="font-weight: 400;">é</span><span style="font-weight: 400;">n de todos los actores de incidencia social. En tal sentido, debemos seguir auspiciando los mecanismos de participaci</span><span style="font-weight: 400;">ó</span><span style="font-weight: 400;">n ciudadana, debemos seguir facilitando el involucramiento de los sectores sociales comprometidos con una mayor y mejor institucionalidad. Pues hoy en d</span><span style="font-weight: 400;">í</span><span style="font-weight: 400;">a un Estado fuerte no es aquel que se impone ante los ciudadanos, m</span><span style="font-weight: 400;">á</span><span style="font-weight: 400;">s bien es aquel capaz de integrar a la ciudadan</span><span style="font-weight: 400;">í</span><span style="font-weight: 400;">a en la ejecuci</span><span style="font-weight: 400;">ó</span><span style="font-weight: 400;">n de las pol</span><span style="font-weight: 400;">í</span><span style="font-weight: 400;">ticas p</span><span style="font-weight: 400;">ú</span><span style="font-weight: 400;">blicas y que, a la vez, es capaz de integrarse a las iniciativas ciudadanas de desarrollo.</span></p> <p><span style="font-weight: 400;">Esta apuesta al fortalecimiento institucional para una gesti</span><span style="font-weight: 400;">ó</span><span style="font-weight: 400;">n p</span><span style="font-weight: 400;">ú</span><span style="font-weight: 400;">blica m</span><span style="font-weight: 400;">á</span><span style="font-weight: 400;">s </span><span style="font-weight: 400;">é</span><span style="font-weight: 400;">tica, tiene un car</span><span style="font-weight: 400;">á</span><span style="font-weight: 400;">cter estrat</span><span style="font-weight: 400;">é</span><span style="font-weight: 400;">gico para el desarrollo de la Rep</span><span style="font-weight: 400;">ú</span><span style="font-weight: 400;">blica Dominicana, si tomamos en cuenta que nos insertamos en un mundo cada vez m</span><span style="font-weight: 400;">á</span><span style="font-weight: 400;">s globalizado, en el cual la interdependencia de las Naciones es predominante, y las tecnolog</span><span style="font-weight: 400;">í</span><span style="font-weight: 400;">as de la informaci</span><span style="font-weight: 400;">ó</span><span style="font-weight: 400;">n y la comunicaci</span><span style="font-weight: 400;">ó</span><span style="font-weight: 400;">n han acortado el tiempo y el espacio. El desarrollo de un pa</span><span style="font-weight: 400;">í</span><span style="font-weight: 400;">s est</span><span style="font-weight: 400;">á </span><span style="font-weight: 400;">muy condicionado por su posicionamiento en el contexto internacional. Por eso al analizar el impacto negativo que puede tener la debilidad institucional del Estado, no solo debe enfocarse el </span><span style="font-weight: 400;">á</span><span style="font-weight: 400;">mbito interno de la sociedad que dirige, sino tambi</span><span style="font-weight: 400;">é</span><span style="font-weight: 400;">n el contexto regional y global donde se desenvuelve. </span></p> <p><span style="font-weight: 400;">Desde esa </span><span style="font-weight: 400;">ó</span><span style="font-weight: 400;">ptica, al Ministerio de Relaciones Exteriores le corresponde un papel importante, no solo como parte org</span><span style="font-weight: 400;">á</span><span style="font-weight: 400;">nica del Estado dominicano, sino tambi</span><span style="font-weight: 400;">é</span><span style="font-weight: 400;">n como instrumento ejecutor de un Pol</span><span style="font-weight: 400;">í</span><span style="font-weight: 400;">tica Exterior donde deben expresarse los intereses m</span><span style="font-weight: 400;">á</span><span style="font-weight: 400;">s puros de la sociedad en su conjunto. As</span><span style="font-weight: 400;">í </span><span style="font-weight: 400;">pues, que a la hora de ejercer dicha pol</span><span style="font-weight: 400;">í</span><span style="font-weight: 400;">tica, entendida esta como el curso de actuaci</span><span style="font-weight: 400;">ó</span><span style="font-weight: 400;">n frente al contexto internacional, mediante relaciones bilaterales y multilaterales, nos damos cuenta lo vital que resulta hacerlo con un sentido aut</span><span style="font-weight: 400;">é</span><span style="font-weight: 400;">nticamente </span><span style="font-weight: 400;">é</span><span style="font-weight: 400;">tico. M</span><span style="font-weight: 400;">á</span><span style="font-weight: 400;">s si reconocemos que la Pol</span><span style="font-weight: 400;">í</span><span style="font-weight: 400;">tica Exterior debe lograr la conexi</span><span style="font-weight: 400;">ó</span><span style="font-weight: 400;">n efectiva entre la Estrategia Nacional de Desarrollo de nuestro pa</span><span style="font-weight: 400;">í</span><span style="font-weight: 400;">s con el resto del mundo.</span></p> <p><span style="font-weight: 400;">Resulta que cuando el Estado se muestra d</span><span style="font-weight: 400;">é</span><span style="font-weight: 400;">bil ante las dem</span><span style="font-weight: 400;">á</span><span style="font-weight: 400;">s naciones y entidades internacionales, es decir, carenciado de </span><span style="font-weight: 400;">é</span><span style="font-weight: 400;">tica institucional a trav</span><span style="font-weight: 400;">é</span><span style="font-weight: 400;">s de su pol</span><span style="font-weight: 400;">í</span><span style="font-weight: 400;">tica exterior, no solo da</span><span style="font-weight: 400;">ñ</span><span style="font-weight: 400;">a su imagen frente al mundo, sino tambi</span><span style="font-weight: 400;">é</span><span style="font-weight: 400;">n la de la sociedad misma y la de sus nacionales. Por esto, a diferencia de otras entidades publicas, cuyo rol se limita en gran medida a asuntos internos del pa</span><span style="font-weight: 400;">í</span><span style="font-weight: 400;">s, el Ministerio de Relaciones Exteriores tiene un doble reto: fortalecer su institucionalidad </span><span style="font-weight: 400;">é</span><span style="font-weight: 400;">tica para ganarse la confianza de la sociedad dominicana, y a la vez para lograr que la Rep</span><span style="font-weight: 400;">ú</span><span style="font-weight: 400;">blica Dominicana  alcance el mayor respeto posible ante la comunidad internacional.</span></p> <p><span style="font-weight: 400;">Lamentablemente, la imagen </span><span style="font-weight: 400;">– </span><span style="font-weight: 400;">pa</span><span style="font-weight: 400;">í</span><span style="font-weight: 400;">s para muchos es entendida como asunto de simple marketing internacional, sin embargo la realidad nos ha mostrado de forma implacable que cuando se trata de una Naci</span><span style="font-weight: 400;">ó</span><span style="font-weight: 400;">n, la imagen es, m</span><span style="font-weight: 400;">á</span><span style="font-weight: 400;">s que forma, fundamentalmente contenido. Y el contenido de un pa</span><span style="font-weight: 400;">í</span><span style="font-weight: 400;">s se construye con su historia, su cultura, su econom</span><span style="font-weight: 400;">í</span><span style="font-weight: 400;">a, sus recursos naturales, su capital social, su forma de organizaci</span><span style="font-weight: 400;">ó</span><span style="font-weight: 400;">n, en fin, sus instituciones como expresi</span><span style="font-weight: 400;">ó</span><span style="font-weight: 400;">n de la condensaci</span><span style="font-weight: 400;">ó</span><span style="font-weight: 400;">n de voluntades colectivas y de prop</span><span style="font-weight: 400;">ó</span><span style="font-weight: 400;">sitos societales.</span></p> <p><span style="font-weight: 400;">Es a trav</span><span style="font-weight: 400;">é</span><span style="font-weight: 400;">s de la pol</span><span style="font-weight: 400;">í</span><span style="font-weight: 400;">tica exterior que un pa</span><span style="font-weight: 400;">í</span><span style="font-weight: 400;">s demuestra lo que realmente es frente al concierto de naciones y de las organizaciones internacionales; es a trav</span><span style="font-weight: 400;">é</span><span style="font-weight: 400;">s de su pol</span><span style="font-weight: 400;">í</span><span style="font-weight: 400;">tica exterior que un pa</span><span style="font-weight: 400;">í</span><span style="font-weight: 400;">s gana o pierde confianza ante el mundo. De lo anterior, pues, se entiende lo medular que es contar con un servicio exterior realmente </span><span style="font-weight: 400;">é</span><span style="font-weight: 400;">tico, es decir, adem</span><span style="font-weight: 400;">á</span><span style="font-weight: 400;">s de moral verdaderamente efectivo. Esto impacta en la autoridad pol</span><span style="font-weight: 400;">í</span><span style="font-weight: 400;">tica del pa</span><span style="font-weight: 400;">í</span><span style="font-weight: 400;">s, en el dinamismo del intercambio comercial, en la afluencia de inversi</span><span style="font-weight: 400;">ó</span><span style="font-weight: 400;">n, en la calidad de la cooperaci</span><span style="font-weight: 400;">ó</span><span style="font-weight: 400;">n, en la capacidad de di</span><span style="font-weight: 400;">á</span><span style="font-weight: 400;">logo transnacional, es decir, en el posicionamiento de una naci</span><span style="font-weight: 400;">ó</span><span style="font-weight: 400;">n ante el mundo.</span></p> <p><span style="font-weight: 400;">Por esto, el sentido de la </span><span style="font-weight: 400;">é</span><span style="font-weight: 400;">tica en la gesti</span><span style="font-weight: 400;">ó</span><span style="font-weight: 400;">n p</span><span style="font-weight: 400;">ú</span><span style="font-weight: 400;">blica permea todo el contenido de la nueva pol</span><span style="font-weight: 400;">í</span><span style="font-weight: 400;">tica exterior de la Rep</span><span style="font-weight: 400;">ú</span><span style="font-weight: 400;">blica Dominicana. Lograr esto en la pr</span><span style="font-weight: 400;">á</span><span style="font-weight: 400;">ctica es un proceso que requerir</span><span style="font-weight: 400;">á </span><span style="font-weight: 400;">de tiempo, de voluntad pol</span><span style="font-weight: 400;">í</span><span style="font-weight: 400;">tica, de inversi</span><span style="font-weight: 400;">ó</span><span style="font-weight: 400;">n de recursos, de conscientizaci</span><span style="font-weight: 400;">ó</span><span style="font-weight: 400;">n y profesionalizaci</span><span style="font-weight: 400;">ó</span><span style="font-weight: 400;">n del personal diplom</span><span style="font-weight: 400;">á</span><span style="font-weight: 400;">tico y administrativo, de la articulaci</span><span style="font-weight: 400;">ó</span><span style="font-weight: 400;">n estrecha con las dem</span><span style="font-weight: 400;">á</span><span style="font-weight: 400;">s entidades y estamentos del Estado, de la integraci</span><span style="font-weight: 400;">ó</span><span style="font-weight: 400;">n de los sujetos sociales al ejercicio de la diplomacia, y del involucramiento de la Canciller</span><span style="font-weight: 400;">í</span><span style="font-weight: 400;">a en las problem</span><span style="font-weight: 400;">á</span><span style="font-weight: 400;">ticas nacionales. Esto es lo que le da sentido a todo el empe</span><span style="font-weight: 400;">ñ</span><span style="font-weight: 400;">o del Presidente Danilo Medina por un Estado m</span><span style="font-weight: 400;">á</span><span style="font-weight: 400;">s moral y </span><span style="font-weight: 400;">é</span><span style="font-weight: 400;">tico, y desde sus directrices hemos asumido en compromiso de la transformaci</span><span style="font-weight: 400;">ó</span><span style="font-weight: 400;">n de la diplomacia dominicana.</span></p> <p><span style="font-weight: 400;">El hecho de que en el Ministerio de Relaciones Exteriores estemos desarrollando procesos paralelos para una Nueva Institucionalidad, en el marco jur</span><span style="font-weight: 400;">í</span><span style="font-weight: 400;">dico, en el estructural, en el instrumental y en el humano, es reflejo de esa voluntad pol</span><span style="font-weight: 400;">í</span><span style="font-weight: 400;">tica del Presidente Medina. Estamos respondiendo progresivamente al clamor de una sociedad que demanda de una transformaci</span><span style="font-weight: 400;">ó</span><span style="font-weight: 400;">n profunda en el comportamiento de los pol</span><span style="font-weight: 400;">í</span><span style="font-weight: 400;">ticos y los servidores p</span><span style="font-weight: 400;">ú</span><span style="font-weight: 400;">blicos en el ejercicio de sus funciones. Estamos construyendo colectivamente una  Diplomacia Etica, en tanto pol</span><span style="font-weight: 400;">í</span><span style="font-weight: 400;">tica p</span><span style="font-weight: 400;">ú</span><span style="font-weight: 400;">blica, que sea efectiva en la procura de un desarrollo sostenible de la Naci</span><span style="font-weight: 400;">ó</span><span style="font-weight: 400;">n dominicana.</span></p> <p><span style="font-weight: 400;">Febrero 2016</span></p> <p><strong><span style="font-weight: 400;">Santo Domingo, Rep</span><span style="font-weight: 400;">ú</span><span style="font-weight: 400;">blica Dominicana.</span></strong></p> Leer completo